Por Mario Morosini
En esta misma web de MIL PALABRAS, escribíamos el pasado 17 de julio bajo el título SE ESCAPÓ LA TORTUGA, una advertencia sobre lo que nos podría empezar a ocurrir a los uruguayos si seguíamos con el triunfalismo en que se pronunciaban distintos voceros y por supuesto los medios de comunicación que siempre ponen “música” estilo encantador de serpientes con flauta dulce incluida.
A medida que nos fuimos acercando a fin del año pasado, la situación se agravó. Y ahí las culpas pasaron a ser de la gente y de aquellos colectivos que no eran responsables.
Hoy superamos los 506 fallecidos. Los irresponsables comparan con la media de fallecidos en el mundo. Y para peor se vuelve a tropezar con la misma piedra informando que de seguir bajando los infestados podríamos bajar a 200 casos diarios a fin de febrero. En julio pasado, se esperaba llegar al cero en compatriotas con resultado positivo. Así nos fue. Ahora el optimismo parece algo mas mesurado. Ojalá que esta vez tengan razón y que podamos realmente estar en baja. Aunque desgraciadamente muchas personas cercanas ya olímpicamente me han dicho “ya pasó lo peor”. Confesamos que lo deseamos mas que nadie, pero seríamos hipócritas si no dijéramos que miramos con preocupación la nueva “ola” de cierto triunfalismo.
Los uruguayos estamos cansados de tantas idas y venidas. Mensajes a medias, planes de vacunación, estudio de mas de una docena de vacunas. Lo concreto es que sin que nadie lo pueda asegurar totalmente -es mas que nada un acto de fe- se calcula que en marzo estarán las dosis, sin conocer aun su procedencia, su cantidad y quienes serán los primeros en ser vacunados, aunque seguramente quienes trabajen en la salud y personas de tercera edad, estarán, como es lógico en primera fila.
La única certeza es que para tener una sociedad inmunizada, dentro de lo que se sabe, debería estar el 70% de los uruguayos vacunados. Esa cifra parece casi imposible de lograr en este año 2021. Uno de los motivos es porque no existe el real convencimiento en amplios sectores que la vacuna de resultado. Y ese es un error de los compatriotas que así piensan. Los entendemos porque la incertidumbre generada los lleva a tener esas dudas. La otra dificultad está relacionada con la cantidad de dosis que el Gobierno pueda obtener para suministrar a los habitantes de esta tierra esa necesaria asistencia.
Veremos entonces lo que nos depara el futuro, simplemente estas líneas es para solicitar al lector que se cuide y si viene la vacuna, que lo haga. Alguien dijo “estamos cerca”. Ojalá así sea, entonces mas que nunca desterremos el triunfalismo y a cuidarse, por nosotros y por los demás.

