Nacional: el último mohicano

Eme Eme

Fue una novela entretenida y luego la llevaron al cine los norteamericanos. El último mohicano en nuestro fútbol semiprofesional es el equipo tricolor. Sigue vivo en el torneo internacional de segundo nivel que se juega en nuestro continente.

Desfilaron con dos equipos modestos de Brasil, Peñarol goleado ante Paranaense , penúltimo en el “brasilerao” y Cerro que lo dejó fuera el modesto Bahía. Defensor Sp. igual suerte pero ante un grande de Brasil, Fluminense. No le fue mejor a Rampla Jrs. ante Deportivo Cali de Colombia, Boston River frente a Banfield de Argentina también resultó eliminado.

Nacional pasó la serie ante el modesto Sol de América de Paraguay y fue gracias al …..mejor escribo las nalgas de Zunino que se dio vuelta cuando restaba el zaguero paraguayo y le pegó al volante tricolor en esa parte de la anatomía, clasificando los albos sin sobrarles nada, y a puro susto.

Nuestro fútbol local no puede seguir con este tipo de organización.

Tampoco con estos dirigentes. No saben buena parte de ellos cómo hacer para sacarse al maestro Tabárez de encima. No les conviene, ni a muchos dirigentes y tampoco a los que negocian abiertamente con el fútbol.

Mientras el aficionado disfruta con la celeste y sufre a nivel local, los dirigentes se enloquecen por ver quien ocupa el sillón de presidente de la AUF y quien se cuela como neutral en el próximo Ejecutivo, aunque la neutralidad es relativa porque siempre tienen que estar presentes algún representante de Peñarol y Nacional. Lo mismo en otras comisiones importantes de la  AUF.

Y así sigue nuestro pobre fútbol, donde las estrellas son del interior, Suárez, Cavani, Godín, Josema Giménez, De Arrascaeta, Maxi Gómez, Torreira, Gastón Ramírez, Vecino, etc,, y el fútbol se juega casi exclusivamente con clubes  de Montevideo, clubes en algunos casos que no tienen ni siquiera 500 socios, todos amontonados en un barrio. Hablan de las tradiciones, de la historia, de las rivalidades, así somos de quinta.

Pocos entienden lo que plantea el maestro Tabárez, incorporar un asistente social parece un mundo, y no se dan cuenta que quiere que el futbolista se forme como persona, conocer su medio ambiente, porque hoy para ser futbolista profesional, se necesita algo más que pegarle bien a una pelota.

El tema es mucho más profundo, difícil salir adelante ante tanta mediocridad, donde pocos se salvan, ni siquiera gran parte del periodismo que juega a hacerle marco a esta debacle, porque para la mayoría también es un gran negocio.

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