Por Mario Morosini
Siempre dije y lo vengo repitiendo con los diferentes episodios que nos toca vivir. Uruguay es maravilloso. Lástima el “bocho” que tenemos. Parece como que si las ideas se nos amontonaran y con una licuadora termina saliendo la que tenga más suerte o esté más cerca de la salida.
Se hicieron elecciones para Concejales Vecinales (CV) el domingo 30 de octubre y también para el Presupuesto Participativo (PP). Ante amenaza de tormenta que para la hora fijada no se desencadenó, se suspendió el escrutinio el martes 1º de noviembre. El 2 era el día de los “difuntos”, obviamente no se trabajó a nivel público. Quedó para el jueves 3 de noviembre. Bueno, los resultados demoran, aunque los escrutinios terminaron.
En EEUU -creemos que con unos cuantos millones de habitantes más que el 7% que terminó votando en Montevideo para CV y PP- el próximo 8 de noviembre son las elecciones. Seguramente a medianoche se sabrá quién es el presidente de ese enorme país.
En conclusión: es más sencillo ser presidente de EEUU que Concejal Vecinal. Es obviamente broma (por las dudas lo aclaro), pero a su vez, demuestra lo absurdo que es el sistema en el que nos manejamos.
La descentralización debería ser lo principal. No. Se opta por centralizar la información, y algún día, independientemente de las filtraciones que siempre ocurren, se conocerá el resultado, después de saber quién es el presidente de EEUU.
Tengo clarísimo que trabajaron mucho y bien los funcionarios municipales asignados. También es un orgullo contar con vecinos que participaron desinteresadamente, integrando mesas y luego haciendo el escrutinio. Eso está fuera de discusión. A algunos y especialmente muchas personas de edad avanzada, hay que hacerles un homenaje.
No obstante, nos parece mucho más serio, que una elección que es “oficial”, determinada por la Junta Departamental organismo legislativo a nivel departamental, que generó este sistema tan acertado y que ayuda a la descentralización, no se rija por los mecanismos y control de la Corte Electoral.
Me dirán que no está en la Constitución de la República. También que poner en funcionamiento la Corte Electoral, tiene un costo. Todo eso se puede entender, pero no quiere decir que lo acepte. Me parece que sería más que un gasto, en caso de tener que pagar, sería una inversión. Son especializados en elecciones, universitarias, de gremios, de instituciones deportivas, y algo tan serio como una elección que tiene carácter departamental, en eso la Corte Electoral queda afuera.
Es posible que alguien me diga que estoy equivocado. Quisiera escuchar los argumentos en contrario a mi planteo. Los desconozco.
