Por Mario Morosini
En VECINOS, tanto su edición impresa, como este Portal, estamos siendo reiterativos desde hace unos años a esta parte, en afirmar que zonas de Montevideo se privan sistemáticamente de ofrecer al turismo variedad de propuestas y puntos históricos de importancia.
Existe el Mercado del Puerto como atractivo, también parte de la Ciudad Vieja y algunos puntos más. Sin embargo, una franja realmente espectacular y única entre las ciudades del mundo, es nuestra costa y los barrios que en ella confluyen y esas bellezas se la negamos al turista o se las mostramos parcialmente y no en su plenitud.
No vamos a extendernos demasiado. Empecemos por la Aduana de Oribe, sigamos con el ex Museo Oceanográfico, continuemos con una Villa Yerúa que sigue en vueltas burocráticas, y nunca se termina de definir si la antigua casona, que se piensa con buen tino, transformarla en Museo del Tango y la Hípica porque entre otras cosas, por ahí anduvo vareándose el fabuloso caballo Lunático, con su conductor, Leguizamo, apoyados por un Carlitos Gardel que trascendió fronteras y pasaba sus buenas jornadas de bohemia en esa casona, no las sabemos explotar. Sería una entrada ideal para el barrio Malvín, y sus otros puntos históricos, como uno de los pocos escenarios populares que van quedando, que se hereda de otras épocas, llamados “teatros de barrio” -nos referimos al Alfredo Moreno-, ouna Escuela Experimental que fue un ejemplo de la escuela pública, o más adelante el casi abandonado Molino de Pérez, y podríamos seguir.
Si a eso le sumamos nuestras manifestaciones culturales, que son atracción para el turista, como las comparsas barriales, Gozadera, Elumbé, Figari, etc. y algún día (como dice el aviso publicitario) algún día…nos animamos a realizar peatonales o semipeatonales, en puntos estratégicos, Orinoco, Arocena en Carrasco, entonces podremos decir, que esos 151 y los 300.000 visitantes, no sólo irán a Punta del Este, sino que también algo dejarán “caer” en esa parte de Montevideo.
Cualquiera que vaya a Europa, recorra por ejemplo España, en cualquier pueblo, no importa la iglesia que sea, grande, chica, que tenga mucho o poco valor histórico, para entrar, algún euro hay que pagar y poder mantenerla. Y así en todos los lugares donde se ofrecen cosas, y confesamos que muchas veces, mirando el techo de esas iglesias uno se termina preguntando ¿y pagué 4 euros para entrar aquí y tengo tirado en la nada al Molino de Pérez en Montevideo?
Algunos dicen que estamos locos, otros que soñamos despiertos, dos comerciantes de Orinoco desde hace unos años nos dejaron de saludar, por habernos atrevido a tirar la idea de una peatonal. En fin, no nos cansaremos de insistir, aunque sepamos de antemano que si bien nos escuchan, prefieren el silencio y dejar caer varios edificios históricos sin hacer nada, perdiendo el tiempo en papeleos intrascendentes.
Precisamente en el marco de los preparativos para el IV Encuentro Regional de Cruceros y Turismo Náutico Fluvial a realizarse el 27 y 28 de este mes en Punta del Este, la ministra de Turismo, Liliam Kechichian, señaló que se aguarda la llegada a ese balneario y a Montevideo de 151 barcos cruceros para la temporada 2016-2017 y con ello el descenso de unos 300.000 visitantes, que pueden dejar alrededor de 11 millones de dólares en el país.
Está bien lo que dice la señora Ministra, porque ella debe mirar por el turismo en general, y ¡vaya si lo hace muy bien!, pero el tema pasa en qué hacemos los que vivimos en la capital, sin dejar de enorgullecernos por contar con un Punta del Este fantástico y otros puntos realmente impactantes como el caso de Rocha y sus balnearios que cada vez crecen más.
Según Kechichian, para la próxima temporada de cruceros de noviembre a abril, informó que está previsto el arribo de 97 buques a Montevideo y 54 a Punta del Este, aunque advirtió que “todavía se padecerá las consecuencias de la salida de algunas de las compañías de cruceros que cubrían el circuito entre los puertos de Argentina, Brasil y Uruguay”.
Explicó, además, que en los últimos años Uruguay se vio perjudicado por las altas tarifas impuestas por utilizar el canal de entrada del puerto de Buenos Aires por el gobierno de Cristina Kirchner (2007-2015), que las compañías consideraron “exageradas”.
La jerarca señaló a la Secretaría de Comunicación Institucional que, en este escenario, Montevideo y Punta del Este se vieron afectados por la medida. Ambas terminales, junto a puertos de Argentina y Brasil, integran los circuitos sudamericanos de cruceros.
La entrevistada dijo que las autoridades portuarias argentinas “están trabajando en este tema” y que “es probable que en la temporada 2017-2018 vuelva a aumentar el número de atraques de cruceros en puertos uruguayos”.
Esa estimación surge de los contactos que mantuvo con autoridades de la Administración Nacional de Puertos de Uruguay y con el ministro de Turismo, Gustavo Santos.
«Reconquistar la llegada de barcos que fueron derivados a circuitos asiáticos no va a ser una tarea sencilla», alertó.
En el período 2015-2016 se registraron 105 escalas de barcos en Montevideo y 56 en Punta del Este, con un total de 431.000 personas a bordo, de las cuales desembarcaron 317.000, entre pasajeros y tripulantes. El gasto efectuado por estos visitantes superó los 11 millones de dólares.
IV Encuentro Regional de Cruceros y Turismo Náutico Fluvial
El gasto diario de los cruceristas no es la única vía de entrada de divisas que aporta esta modalidad, subrayó Kechichian.
También indicó que ingresan divisas al país por la compra de agua mineral, frutas, hortalizas y flores que aportan un canon por uso de servicios del puerto de Montevideo.
Si bien el número de barcos descendió desde la temporada 2013-2014, los que arriban ahora son más grandes, por lo que el ministerio aguarda que en la próxima temporada descienda un número similar a los de la última temporada, es decir una cifra superior a los 300.000 turistas.
Para la temporada que comenzará en los próximos días, Montevideo volverá a ser puerto de embarque y desembarque de la firma Costa Cruceros. Además, autoridades de Turismo aguardan una confirmación en ese sentido de la estadounidense Norwegian Cruise Line.
La jerarca elogió la incorporación de las cámaras de seguridad en la Ciudad Vieja, que consideró un “cambio radical” favorable, al punto que durante 2015 no se registró ninguna denuncia de estos turistas. La mejora en la calidad de los servicios que se ofrecen a los cruceristas fue otro aspecto mencionado por la entrevistada.
Kechichian participará del IV Encuentro Regional de Cruceros y Turismo Náutico Fluvial que se realizará el 27 y 28 de este mes en Punta del Este. La actividad reunirá a autoridades de turismo, puertos, armadores y operadores turísticos para evaluar la oferta de servicios que permitan el crecimiento de la actividad de cruceros en la región.
