Por Mario Morosini
A fin del presente mes de octubre tenemos las elecciones para los nuevos Concejos de Vecinos (CV) en las 18 zonas en las que está dividido Montevideo, este organismo es como una de las herramientas principales con las que cuenta la Intendencia de Montevideo, para profundizar la descentralización.
Muchos actuales Concejales Vecinales, equivocando el rol, piensan entonces que son un brazo de la Intendencia y no es así. El Concejo Vecinal está formado por vecinos que son representativos de sus pares, o mismo de instituciones sociales del territorio que ocupa dicho CV. Por lo tanto el compromiso es con los vecinos de Montevideo y no con organismos del Estado, sean nacionales o departamental.
Las funciones que pueden desarrollar son múltiples e insistimos, no necesariamente vinculadas a la Intendencia o el Municipio local.
Para los habitantes de Montevideo el tema de la Seguridad es de gran sensibilidad. No vamos a insistir en los últimos episodios que conmocionaron a la sociedad. Y como es trascendente para los vecinos de Montevideo, ese detalle no menor debería ser un objetivo primordial del Concejo Vecinal, y por lo tanto tener activas las Mesas de Diálogo Social por Seguridad y Convivencia.
El Ministerio del Interior las desactivó o directamente fueron perdiendo fuerza. Un error. Independientemente que el Ministerio esté o no dispuesto a retomarla, debería ser prioridad de los futuros Concejos Vecinales.
En el caso de ser electo, será uno de los temas en que pondré todas mis energías en ayudar a reflotar dichas Mesas de Diálogo.
La experiencia que desarrolló la Comisión de Vecinos de Punta Gorda, por ejemplo, nos dice que tenían buena receptividad y que generaron expectativas. La Comisión de Vecinos, intentó llevar adelante esta tarea, apoyados por la Asociación Cristiana de Jóvenes de Portones.
Se avanzó bastante. Hoy se hace imperioso rehabilitar toda esa movida y otras también. Es imposible esperar todo del Estado. La participación debe ser del conjunto de los vecinos y los comerciantes. Hay casi dos decenas de Complejos de Viviendas solo en la zona de Punta Gorda, extendiéndose a Malvín hay más. Es necesario, cuando esté en funciones el nuevo Concejo Vecinal, reflotar esta propuesta que llevaron adelante con esfuerzo vecinas y vecinos de Punta Gorda y alrededores. Sabemos que en Buceo también pasa y que existe este tipo de experiencia en otros puntos de la ciudad.
Se debe multiplicar en todos los barrios. El tema de la Seguridad y la Convivencia, debe ser preocupación de todos los vecinos honestos, que son el 95% de los habitantes de cualquier zona de Montevideo.
Montevideo es pequeño. Si todos ponemos un pequeño granito de arena, seguro que encontraremos caminos para ir mejorando el tema de la Seguridad. Por supuesto que acordando con el Ministerio del Interior. Las patriadas en soledad de nada sirven. Terminan en berrinches. Sin perder autonomía, organizarse adecuadamente para encontrar soluciones o debilitar la delincuencia.
El otro punto vital y que está en relación con la Seguridad es la Educación. Sin ella, las posibilidades de mejorar la Convivencia se torna difícil. Recuperar valores resulta imprescindible.
Tenemos felizmente una zona rica en instituciones públicas de enseñanza, también privadas, distintas actividades que desarrollan grupos de jóvenes, en los centros religiosos, los scout por ejemplo.
La misión de un Concejal entonces, y especialmente el Concejo Vecinal de cualquiera de las 18 zonas en las que está dividido Montevideo, es articular la cantidad de movidas que se desarrollan a lo largo y ancho de la capital. Simplemente eso: ARTICULAR. La tarea que está por encima de cualquier otra tarea es articular sin pretender “dirigir” las inquietudes de los vecinos organizados o/ y organizar quienes todavía no lo han logrado, pero que les interesa como a cualquier ciudadano bien, tanto en la Educación y recuperación de valores, como la Seguridad y Convivencia. Parece simple. No lo es. Pero para eso está o debería estar un Concejal Vecinal.

muy buenos los articulos
Muchas gracias Carolina, espero que nos siga leyendo.