Villa Yerua: la Comisión Mixta aprobó convenio, gran triunfo del trabajo vecinal del CCZ7

Por Eme Eme

No es para menos. Años estuvo trabajando el Concejo de Vecinos del 7 (CV7), tratando de recuperar esa vieja casona que está donde se inicia la calle Rimac, sobre la Rambla de Malvín. En una calle que tiene la particularidad, de ser una de las dos vías de ingreso al popular barrio Malvin, para los vehículos que vienen circulando desde el centro de la ciudad hacia el este.

Hoy tenemos una Villa Yerua con un aspecto triste, habiendo perdido la “pinta” de 1925, luego de soportar el pasaje de los años y el clima, sin haberle realizado mantenimiento. Fue declarada, hace unos años atrás Monumento Histórico. El convenio acordado entre Intendencia y la asociación de propietarios de caballos, que tuvo tantas idas y vueltas debiendo sortear varias vallas, ya está a “punto de caramelo” como dicen los jóvenes, al aprobar la semana pasada, por parte del Comisión Mixta el proyecto que transformará Villa Yerua.

Se instalará un museo de la hípica y el tango, de alguna manera en homenaje a Carlos Gardel y la bohemia de las primeras décadas del siglo pasado, ya que en esa Villa, pasaba días de veraneo el Mago y una barra que era muy afin obviamente con el tango, especialmente la hípica rioplatense.

Don Francisco Maschio, entrenador de caballos de carrera, entre ellos, de Lunático, el purasangre favorito de Carlos Gardel y que corrió Leguisamo era el propietario de Villa Yerua. El incipiente balneario Malvin, con sus nuevas casas de veraneo, también fue recibiendo a los purasangres que trotaban entre las dunas de la playa, que sobrepasaban los 20 metros de altura. Los caballos llegaban desde Maroñas a los médanos para reponerse de las dolencias sufridas en la pista de carreras. Malvín era el lugar elegido por burreros y tangueros, dos mundos, en ese entonces, muy unidos, sobre todo en la casa de Maschio.

Es posible que próximo a fin de año, estaremos viendo los cambios que irá sufriendo Villa Yerua, con cara nueva sin perder su fachada histórica, además presentando un Museo del Tango y la Hípica, que pueda el turismo local y extranjero disfrutar. Será también punto de reunión o sede de la asociación de propietarios de caballos de carrera, y con sala para sus reuniones. Local también que podrá ser utilizado, en diferentes ocasiones por el Concejo Vecinal, “padre” de esta criatura que empezará a caminar en pocos meses más.

Malvin, su barriada, con toda la vida cultural que tiene, sus diferentes comparsas, el carnaval, el complejo cultural La Gozadera, las diferentes salas donde se desarrollan talleres y otros puntos que son referentes populares, puede, de trabajarse con inteligencia, ser punto de atracción, para las decenas de cruceros, que pasan raudamente por la rambla sin detenerse un instante en Malvin. Ahora los emprendedores turísticos, podrán tener nueva “excusa” para conocer esta barriada sin fin.

Instalado dicho museo en Villa Yerua, se podrá pensar en un nuevo punto turístico de los extranjeros que visitan Montevideo, y que debería, dichas visitas, si se pone “pienso”, repercutir en la zona, especialmente a nivel comercial.

Un viejo sueño que hemos planteado desde VECINOS, por ahora sin eco (en el mensuario que se edita mensualmente en papel, hermano mayor de esta web) es haber insistido en la necesidad de dotar a Orinoco de una peatonal o semipeatonal o bien por unas horas del día o para solamente los fines de semana. No lo sabemos. Eso es cuestión de discutirlo. Pero las grandes ciudades o las ciudades que realmente se toman el turismo en serio, y que lo consideran como una fuente de recursos y generador de puestos de trabajo, tienen peatonales, no solamente en el centro de la ciudad, también en zonas con atractivo turístico e histórico, como Malvín, sin olvidar el hoy también desperdiciado Molino de Pérez.

Varias veces hemos publicado los avances que se han realizado desde el Ministerio de Turismo, con cifras de visitantes que cada vez son mayores.

Entonces sería desatinado, no interpretar que Villa Yerua será un punto de atracción y de impulso final, para encarar en esta zona de la capital, barrio Malvin, el turismo seriamente. Nombrábamos al Molino de Pérez. Pero viniendo desde el centro de Montevideo, nos encontramos también con la Aduana de Oribe, más adelante el ex Museo Oceanográfico. O sea, lo que queremos expresar -casi a gritos- que se debe abrir la cabecita y ponerse las pilas, porque el turismo lo requiere.

Por eso se tiene que señalarse como un triunfo del Concejo Vecinal del 7 y sirve también para demostrar la importancia de los Concejos Vecinales, que aun la ciudadanía no los comprendió en su real dimensión. Es cierto, desde el punto de vista publicitario o informativo se hizo poco y nada . Hoy estamos a pocos días, concretamente el último domingo de octubre, de la realización de elecciones para elegir nuevos Concejos de Vecinos. Nada mal estaría en que el vecino, se perdiera 10 minutos de su vida y depositara el votito, en algunas de las mesas receptoras de votos. En realidad no perdería 10 minutos, ganaría en expresión democrática y colaborando en profundizar la descentralización.

 

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