Por Brenda Mora (Presidenta de ONAJPU)
“La vejez no es ni un periodo detestable ni tampoco sublime. Como todas las etapas de la vida, tiene sus problemas y sus tristezas, pero también sus posibilidades de alegría y realización”.
Ante esta fecha (1º de octubre) y los momentos que estamos viviendo a nivel mundial y que afectan mayormente a personas de la tercera edad, debemos
tener como prioridad su autonomía y participación donde se sientan individuos con los derechos humanos correspondientes.
Poder participar activamente en la aplicación de las políticas sociales y jurídicas que afecten directamente su bienestar, escuchándolos y
dejándoles compartir sus conocimientos y necesidades.
En estos momentos de inseguridad afectiva, económica, y siendo la población más vulnerable, como organización, debemos estar atentos
a actos indebidos en contra de su integridad física e intelectual.
Y nos debe preocupar que las personas de edad vivan en entornos seguros y adaptables a sus capacidades en continuos cambios.
Debemos como sociedad tratar que las personas mayores participen de los niveles de autonomía, protección y cuidados.
Como derechos vemos necesidades que muchas veces no las valoramos y son, en primer lugar la familia, la comunidad, para disfrutar de una
vejez plena, saludable, y antes que nada con dignidad.

