Por Eme Eme
Mientras algunos colegas titulaban con entusiasmo desmedido que estábamos llegando a la meta cero en cuanto a personas que estaban cursando la última etapa del COVID 19 y se sumaban algunos integrantes del Gobierno casi con la misma euforia, nosotros afirmábamos que había que estar alertas. En nuestro entorno recibimos algunos enojos, incluso de familiares, y decían que éramos pesimistas o negativos. Considerábamos una imprudencia encontrarnos con ómnibus atestados de pasajeros en horas picos con reducción de frecuencias, o mismo al realizar trámites en diferentes dependencias observar que pocos respetaban los llamados “protocolos”. Pero hubo otras sorpresas por ejemplo enterarnos del tránsito que mantenía Buquebus o mismo la habilitación de las termas. Resultado: volvimos a estar contra las cuerdas.
Con una diferencia, a principios de marzo no teníamos casi contagiados y ahora existe la “sensación térmica” especialmente en Montevideo, que el virus es difícil de controlar.
Debemos tomar conciencia que este año 2020 es un año perdido. Si queremos pararnos bien en el 2021 tenemos que extremar cuidados, tratar que la gente no circule como si nada pasara, apuntar a sostener a familias que no tienen ingresos y necesitan llevar un pan para sus casas. En la medida que sigamos cuidando lo económico y la salud y lo humano no es lo esencial, podemos pasar a vivir situaciones que nadie desea.
Dejémonos de hacer política (y eso va para todos y todas) de pensar que se sigue en etapa preelectoral y pongámonos las pilas por la gente, por los uruguayos. No se trata de salir a decir que “si hay que retroceder se retrocede”. Es hora ya de planificar justamente con ese criterio. Quien piense que diferentes picos en distintas mutualistas de salud, más otros centros comerciales o de estudio se arregla con decirle a la gente que se quede en sus casas, por lo menos no quiere enfrentarse a la realidad
Estos picos deben cortarse ¡YA! Nos tendremos que aguantar por lo menos hasta setiembre y después se verá. Evitar la circulación. Disponer de todo el dinero posible para que los ciudadanos, aunque sea con lo mínimo puedan subsistir. No existe otro camino. Seguramente los científicos que fueron pilares en estos 4 meses que llevamos de pandemia serán las voces que debemos escuchar.
Si hay conferencias de Prensa, el pueblo, la gente, necesita saber y conocer la voz de los científicos. Son las únicas voces que hoy nos importan.
Los tres centros de salud donde el virus estuvo y está presente, son muy concurridos. Es necesario entonces que los uruguayos dejen de creer que estamos en la total normalidad.
Sabemos que no es sencillo, pero vivir la situación que viven los países cercanos a nosotros no nos gustaría para nada. Nosotros aún estamos a tiempo, pero para eso hay que cambiar el chip, no alcanza con aconsejar no salir de las casas.


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