Por Mario Morosini
Desde hace un par de días circula un audio donde la Vicepresidenta de la República Beatriz Argimón, en diálogo con el empresario Fernando Cristino de la farándula esteña, dejó abierta la posibilidad para que se pueda pensar que alrededor del Gobierno existen situaciones que estarían reñidas por lo menos con la ética. Palabras fuertes como extorsión, escuchas telefónicas, acusaciones de Cristino contra las principales figuras del Gobierno, incluso favores que a simple vista serían inaceptables.
El audio determinó por parte del Frente Amplio el pedido de una aclaración que la Vicepresidenta concedió, ayer lunes en horas de la tarde, reuniéndose con las bancadas que tienen representación parlamentaria en el Senado y diera sus explicaciones sobre el contenido del audio.
No conformó para nada a la bancada de la oposición que resolvió por unanimidad pasar a Fiscalía el contenido del audio para que proceda la Justicia como considere adecuado.
Estos episodios tan confusos no le hacen bien al país. Estamos viviendo una pandemia que parece no sólo no querer irse sino además como que nos da señales en algunos departamentos de su fuerte presencia, caso Rivera primero y últimamente Treinta y Tres.
Los primeros 120 días del Gobierno han sido complicados. Muchos desencuentros, con renuncias, separaciones del cargo y ahora este audio que aparentemente tiene un contenido preocupante.
No nos merecemos los uruguayos este clima. Es de esperar que todo llegue a buen puerto, que podamos recuperar los equilibrios que hemos perdido y nos aleje de parecernos a los entretelones políticos de nuestra hermana Argentina clima al que no estamos acostumbrados.
No parece Cristino una persona muy equilibrada emocionalmente. Lo triste que el video también toca personas que de alguna manera se ven involucradas, algunos con problemas de salud ingresando incluso a aspectos de la vida personal situación que nos parece absolutamente rechazable.
Si hay algo por el que siempre nos caracterizamos en el país es por vivir en una sociedad que tiene en sus entrañas bastante mesura, es de esperar que la misma no se rompa y podamos entonces arreglar todos los desencuentros, ya que es notorio que el COVID 19 nos traerá problemas económicos fuertes, repercutiendo en lo social y lo político, así que no es necesario que vivamos otro tipo de situaciones propias de la farándula y no de un país que tiene que salir adelante.

