Por Mario Morosini
No sabemos quiénes fueron. Si delincuentes comunes que no parece o aquellos vinculados con el narcotráfico que se le advirtió al Gobierno que no se podían descuidar. Puede ser un grupito de loquitos, asesinos sin duda, que trajeron dolor a la sociedad uruguaya y especialmente a las tres familias de los jóvenes infantes de Marina muertos en la madrugada de hoy domingo, con el aparente objetivo de robarles armas.
No deja de ser un episodio que genera angustia y seguramente muchas preguntas y especulaciones de diferente tenor.
Lo cierto es que todos los uruguayos de bien, la inmensa mayoría por supuesto, tenemos que rechazar este tipo de crímenes que traen mucha zozobra e inseguridad a la ciudadanía.
Vivimos momentos complejos, la pandemia desvía la atención de muchos temas, al Gobierno también le debe suceder lo mismo. El principal objetivo es que el virus no caiga en forma abrumadora sobre los uruguayos, y puede generar flancos o debilidades que son comprensibles pero dan espacio a la delincuencia que se mueva con cierta comodidad, prueba de ello el aumento de situaciones de violencia y un clima enrarecido en las cárceles que llevó que en el mes de mayo se generaran 5 homicidios.
Tenemos que estar atentos a lo que está sucediendo, seguramente en las próximas horas se conocerán detalles y la investigación se profundizará hasta saber la verdad. Se está analizando lo que sucedió hace unos días en relación al atentado al edificio que se lucha contra el narcotráfico. Da la sensación que la mafia está acentuando la violencia y eso se tendrá que atender con mucha atención.
También surgieron voces que nada le hacen bien a la democracia, la cual los uruguayos debemos defender, todos los partidos que se consideren demócratas como lo ha demostrado el Frente Amplio, Partido Nacional, Partido Colorado e Independiente en más de una oportunidad.
Es momento de cerrar filas, estar lo más unidos posibles contra el COVID 19 y por supuesto también ante cualquier manifestación de violencia o que intente desestabilizar.
Veremos entonces lo que se podrá averiguar por parte de la Justicia en relación a este horrendo episodio de violencia que deja, como decíamos, tres vidas jóvenes por el camino. No estamos los uruguayos acostumbrados a vivir este tipo de acontecimientos tan comunes en otros países que se jactan de ser integrantes del primer mundo.
Solamente esperamos que todos los partidos políticos y la sociedad entera, PIT CNT y diferentes organizaciones religiosas y sociales, se pronuncien rápidamente ante este atentado a la paz social generado por delincuentes comunes, por el narcotráfico, la mafia o lo que sea.
Nuestro más profundo rechazo.

