El senador Mario Bergara indicó que mientras el gobierno nacional niega el uso de la Cadena al PIT-CNT o a Familiares de Detenidos Desaparecidos hace prácticamente una cadena diaria en medio de los informativos en horarios centrales.
«El blindaje mediático que tiene el gobierno es muy fuerte y complica y desafía aún más a la oposición a tener una visibilidad con su posicionamiento, porque lo último que falta es que sean las propias cadenas y el propio gobierno los que trasladen cuál es la posición del FA y de la oposición en cada uno de los temas que se traten», agregó el legislador.
En su opinión se ve todos los días la asimetría clara que los medios de comunicación están teniendo en el tratamiento de las posturas del gobierno y de la oposición.
En el Parlamento se vive un verdadero juego de ajedrez, porque en paralelo al trabajo en comisión que analiza los 501 artículos de la Ley de Urgente Consideración, el Gobierno envió a la Cámara de Diputados el proyecto de Ley de Medios que, según el entrevistado también da marcha atrás en muchas cosas y que parecen que «fueron escritas de puño y letras de actores interesados, igual como ocurren en la LUC donde aparecen artículos que son tan específicos que no se puede menos que sospechar que responden a intereses concretos».
La Ley de Medios es un buen ejemplo de ello y obviamente es foco de discusión y disputa entre gobierno y oposición. Bergara dijo a que es un juego con múltiples partidos a la vez por lo que exige diagnóstico y posicionamiento político del FA «muy fino y muy pensado», al tiempo que considera que hasta el momento el hecho de tender la mano al gobierno para ayudar en la crisis sanitaria y -que no ha tenido en cuenta- y el posicionamiento del FA «van en el camino correcto».
La actitud del FA «no es tirar piedras en medio de la crisis ni estar en contra de todo por sí», remarcó el legislador frenteamplista. Quince años de gobierno hicieron madurar a la fuerza política y no sería entendible por parte de la sociedad uruguaya que el FA tuviera esa actitud que buscan instalar los jerarcas de gobierno, ni esa actitud sería la de una fuerza que aspira a volver a gobernar y mostrarse como una verdadera alternativa madura y responsable de gobierno, explicó a República Radio.
«El FA definió como posicionamiento político -incluso antes de la pandemia- que se ubicaba como una oposición seria y responsable porque en lo primero que hay que pensar es en la gente y en el país», agregó.
¿Cuál será la intencionalidad de Cabildo Abierto?
«Con pandemia y con LUC por lo menos en el Senado -hasta los primeros días de junio, y luego en Diputados- estamos más que cubiertos en nuestras capacidades para el tratamiento de todo este trabajo. No sabemos bien cuál es la intencionalidad que Cabildo Abierto sume el tema UPM con el llamado a ministros a sala, sería como desviar el foco de los temas que estamos tratando», consideró el senador.
El FA «está dispuesto» a discutir todos y cada uno de los artículos propuestos pero «no se pueden discutir a la carrera como se está haciendo, y meter a UPM en este momento parece más una estrategia de diversionismo que de análisis profundo».
Ley de Urgente Consideración
De los 501 artículos que contiene el proyecto de ley la Comisión que analiza el proyecto ha repasado con las autoridades de los distintos ministerios y organismos públicos aproximadamente unos 350, al tiempo que se han recibido delegaciones de la sociedad civil, de la academia, gremiales empresariales y de trabajadores.
Bergara señaló enfáticamente que los tiempos son increíblemente exiguos para tratar el proyecto de manera mínimamente seria y profunda.
«El debate democrático será restringido de manera increíble en el tratamiento de temas tan importantes como seguridad, educación, vivienda, es más en la presentación los propios ministros dicen ‘esto merecería más tiempo’ lo que da muestra de que ellos mismos plantean que esto se está haciendo a la carrera».
En opinión del legislador se confirma así que el tratamiento de un proyecto tan enorme para ser tratado en este régimen de urgente consideración «es absolutamente debilitante» de un profundo debate parlamentario y por lo tanto del contenido democrático, porque también lo que da legitimidad al tratamiento legislativo es justamente que las distintas organizaciones sociales den su opinión.
Relato de enchastre
Para el legislador sin duda hay una intención del gobierno de instalar un relato y una idea de que si las cosas no le salen bien será culpa de la pandemia y del desastroso estado en que el FA dejó el país.
«En ese relato a veces escuchamos hasta las mismas frases, las mismas palabras dichas por distintas jerarcas lo que demuestra que hay claramente una operación definida para instalar esa idea del desastre dejado, cosa que es absolutamente absurda porque si hoy el gobierno puede tomar un conjunto de medidas, si las crisis no es más dura se debe al fortalecimiento de la economía, de las finanzas y de la institucionalidad en el país».
Hizo hincapié en que el gobierno pudo definir que haya educación a distancia y teletrabajo porque hubo un fortalecimiento en la conectividad, un Plan Ceibal, y ciertas fortalezas en salud tanto a nivel público como privado.
Consideró además que si esta pandemia hubiera ocurrido en 2005 con el estado en que estaba el sistema de salud, sobre todo la salud pública, no tiene dudas que «hubiera hecho estragos» y sí podríamos seguir en distintas áreas más. «Ese relato se complementa con estas lógicas de enchastre, porque una cosa es salir a encastrar anunciando cosas y otra es comprobar en cada caso que esa gravedad de los hechos existe».
Contradicciones en el equipo económico
Para el senador Bergara existe una clara contradicción entre la ministra de Economía y el director de la OPP, ya que mientras Arbeleche expresa que «hay que poner toda la plata hoy» aunque no lo hace, Isaac Alfie mantiene su postura fiscal por sobre la ayuda a las familias más vulnerables en esta crisis», estrategia que están empleando todos los países del mundo, aun los gobiernos neoliberales de América Latina y ni que hablar de Europa, y Uruguay queda así en la cola del ranking en función de la ayuda a la población en la crisis sanitaria.
Evidentemente «es la visión de Alfie la que está predominando» ya que predomina el enfoque fiscal por sobre la ayuda, «el gobierno está siendo amarrete, tacaño para la ayuda imprescindible que se debe prestar hoy a los más necesitados.
Bergara agregó que es obvio que no puede durar para siempre el aislamiento y no comenzar cierta interacción social y actividad productiva, alguna consecuencia en materia sanitaria va a tener pero si el gobierno visualiza que puede ir abriendo actividades para que las cosas se empiecen a normalizar «con más razón debe tomar de manera rápida estas medidas para que durante el proceso la situación no empeore».
Fuente: La República

