Por Pompidio
Es muy curiosa la forma en que se mueven los medios de comunicación en este mundo globalizado. En Uruguay, por ejemplo, los meses de invierno estuvieron acaparados por dos episodios: Maduro y Sendic. Especialmente en las redes. Ambos perdieron fuerza. Hasta el fútbol y la huelga de futbolistas, las idas y venidas o desencuentros entre integrantes de un gremio como la Mutual, supera por varias puntos a quienes lideraron las noticias en gran parte del año.
Lo cierto es que antes de las elecciones regionales se había desvanecido el “montaje” generado en torno a Venezuela. De un día para el otro, se terminaron las muertes, desapareció el “pueblo” de las calles, no se vieron más enmascarados, confirmando lo que recibíamos de amigos uruguayos viviendo en Venezuela, que todo estaba montado el MUD (Mesa de la Unidad Democrática) quien tenía entre sus líderes al publicitado Capriles.
Ahora parece que la división interna del MUD, que nunca fue ejemplo de unidad, se vino definitivamente abajo. Por lo tanto el MUD, que agrupa a varios partidos de la oposición en Venezuela, está sumida en una grave crisis, después de que cuatro gobernadores opositores –de los cinco electos en las últimas elecciones regionales– juraron sus cargos ante la oficialista Asamblea Nacional Constituyente (ANC). La fractura es tal que algunos partidos ya sugirieron la posibilidad de crear una nueva alianza.
En contra de la opinión del resto de los partidos de la MUD, cuatro gobernadores de Acción Democrática asumieron sus cargos el lunes ante la ANC, conformada sólo por oficialistas y considerada ilegítima por la coalición opositora. Esto provocó tensión en el seno de la alianza y desató una catarata de reacciones.
Los que asumieron fueron Antonio Barreto Sira, Alfredo Díaz, Laidy Gómez y Ramón Guevara
La oposición había ganado solamente 5 gobernaciones, y justamente esos cuatro pertenecen a Acción Democrática partido político que se quedó con cuatro de los cinco estados en los que venció la oposición.
Sucede que la derrota de la oposición fue muy dura, y al aceptar ser nominados estos 4 electos gobernadores se entiende por parte de la oposición que están traicionando lo acordado y están legitimando al gobierno de Maduro, al cual tildan de dictadura, y como ocurrió en cuanta elección se dio en Venezuela, por más observadores internacionales que existan, la oposición al perder acusa al gobierno de fraude.
Estos cuatro integrantes de la oposición que aceptan ocupar sus cargos, es considerado por la oposición una traición. Y ahí empezaron las acusaciones.
Entre los más radicales justamente está Henrique Capriles, uno de los líderes de Primero Justicia, anunció que abandonará la MUD si Ramos Allup, líder de Acción Democrática, continúa en la coalición. “Hablo a título personal. Mientras esté en la unidad el señor Ramos Allup yo no voy a seguir en esa mesa”, dijo, y aclaró que no cuestiona a toda la MUD, sino a un sector: a los que “les tiran un hueso y lo agarran”.
Para empeorar el panorama interno de la oposición, mientras surgían estas reacciones, tres de los cuatro gobernadores de Acción Democrática se reunieron con Maduro, quien aseguró que les tendió la mano para trabajar en conjunto.

