Por Pompidio
Es bueno vivir en una sociedad que sea sensible a la injusticia. Y además que se indigne cuando aparece un individuo despreciable como el enfermo que asesinó a una niña de 12 años, y como ocurrió hace un mes con otra niña en la ciudad de Rivera. En el año, van 4 niños asesinados. Si lo comparamos con otros países es poco. Pero la cantidad importa poco, lo repugnante es que suceda eso aunque sea solamente con un niño. Nos llena de tristeza, de rabia, de impotencia. Y en estos dos últimos casos que ocurrieron en el mes de noviembre, es lógico que la sociedad monte en furia, porque vivimos, felizmente, en un país, donde la gente, lo decía al comienzo, es sensible y eso es muy bueno.
Lo que no puede ser es que se “utilice” con morbo, este tipo de episodios que nos entristecen a todos. Y además que se aliente a la violencia. Voces de pena de muerte se han sentido, o se twittea por parte de gente que debería tener más mesura, por ser personajes públicos (agrego, lamentablemente públicos), que se tire al asesino o posible asesino a una especie de linchamiento. Y hablando de la pena de muerte, confesamos que somos acérrimos opositores a la misma, traemos algún dato que puede ser ilustrativo, como ejemplo claro de que de nada sirve tener en el Código Penal esa obra macabra. En EEUU hay 32 estados de los 50 donde está la pena de muerte permitida. No en todos se termina aplicando. Nosotros somos partidarios de la prevención. Obviamente también de penas que al enfermo, porque es un enfermo quien procede de esa manera, independientemente que se tomen todas las medidas para que la sociedad no sea agredida por ese tipo de enfermos, el mismo de por vida deberá ser tratado, y generar sobre él un seguimiento, que impida la reiteración de sus actos. Si bien todavía no hay sentencia sobre el presunto asesino de la niña de 12 años, versiones de prensa hablan de antecedentes anteriores. Por lo tanto, ahí los mecanismos jurídicos, se tendrán que rever para evitar que un enfermo pueda actuar libremente sin control aparente. No es un ciudadano que cometió un error. Es un enfermo que si no está curado, reiterará la falta y es muy posible que con mayor gravedad.Y para asegurarse que esté curado, es mucho el camino a recorrer. No debería estar libre como lo está un delincuente común. Este tipo de enfermos, es otra la situación a controlar. En eso sí debemos ser exigentes.
Algunos datos
La sección de estadísticas en la página web de la Campaña Brady nos informa que en Estados Unidos mueren 93 personas por día con disparos de armas de fuego. En un año son 33.880 los que pierden la vida a expensas de un arma de fuego. Dejamos de lado otros tipos de muertes. Se calcula que hay nueve armas por cada diez ciudadanos. Es la proporción más alta en el planeta.
La Campaña Brady lleva el nombre de James Brady, que era el jefe de prensa y portavoz de Ronald Reagan cuando en 1981 él y el presidente recibieron un impacto de bala de un hombre. Reagan se recuperó pero Brady quedó postrado en una silla de ruedas. Se convirtió en un ferviente defensor de un mayor control de armas y logró que el Congreso aprobara en 1993 una ley, bautizada con su nombre, que endureció los requisitos. Desde entonces, se han denegado tres millones de ventas.
El último cambio legal significativo en todo el país es de 2007, cuando se amplió la prohibición de venta a personas con trastornos y delincuentes. Las mayores iniciativas en los últimos años las han impulsado los Estados.
Entre tantas tragedias de este tipo recordamos la muerte en 2012 de 20 niños y 6 adultos en una escuela de Connecticut. Tras la matanza, el presidente Barack Obama propuso extender el control de antecedentes, prohibir los rifles de asalto y limitar el número de balas. No logró los votos del Congreso.
o Alabama
La pena capital se puede ejecutar por inyección letal o, en caso de solicitarlo, vía electrocución. Lynda Lyon Block, de 54 años, fue la última ejecutada en silla eléctrica, el 10 de mayo de 2002.
Arizona
Tanto la inyección letal como la cámara de gas son métodos legales para ejecutar las sentencias de pena de muerte. En Arizona, el último ejecutado fue Robert Glen Jones Jr., de 43 años. Escogió, el pasado 23 de octubre de 2013, morir a través de inyección letal.
Arkansas
En Arkansas los métodos de ejecución permitidos son la inyección letal y la silla eléctrica. En junio de 2012, el Supremo declaró que la ley de ejecuciones era inconstitucional. En las últimas décadas, todas las ejecuciones han sido a través de inyección letal salvo John Edward Siwnder, el 18 de junio en 1990, que fue ejecutado. La última ejecución conocida fue la de Eric Randall Nance, de 45 años, el 28 de noviembre de 2005, condenado por violar y asesinar a una joven de 18 años en una carretera de Hot Springs. Desde entonces se impuso una moratoria y no se ha ejecutado a nadie más, aunque todavía hay 37 personas en el corredor de la muerte.
California
La inyección letal es el método de ejecución por defecto, pero se permite la cámara de gas si el reo lo pide expresamente. La última ejecución fue la de Clarence Ray Allen, el 17 de enero de 2006.
Colorado
Sólo la inyección letal está permitida en el estado de Colorado para ejecutar las sentencias a muerte. Aunque desde 2007 está abolida ‘de facto’, sigue siendo legal en todo el estado. La última ejecución tuvo lugar el 13 de octubre de 1997. Garry Lee Davis fue condenado por secuestrar a su vecina, violarla y asesinarla a tiros con un rifle.
Delaware
En Delaware también se permite únicamente ejecutar a través de inyección letal. El último caso fue el de Shannon Johnson, de sólo 28 años, que fue ejecutado el 20 de abril de 2012.
Florida
Florida es otro de los estados cuyo único método de ejecución es la aplicación de la inyección letal. En este momento existe 396 presos que esperan ser ejecutados. Una lista larga teniendo en cuenta que la última ejecución fue la de Robert Eugene Hendrix, el 23 de abril de 2014.
Georgia
También el estado de Georgia aplica únicamente la inyección letal en condenas a muerte, sin posibilidad de escoger un método alternativo. Hasta 2001, la pena capital se ejecutaba a través de la electrocución. Sin embargo, David Loomis Cargill, fue el último reo ejecutado en la silla eléctrica el 10 de junio de 1998. Desde entonces, todas las penas de muerte se han llevado a cabo a través de la inyección letal. La última tuvo lugar el 21 de febrero de 2013 y el condenado era Andrew Allen Cook.
Idaho
Hasta 2009, el fusilamiento era el método habitual para ejecutar a los reos condenados a muerte. Desde entonces, sólo la inyección letal está permitida para las ejecuciones, salvo en casos excepcionales, en los que la inyección letal fuera impracticable. No obstante, el estado de Idaho no sólo no ha realizado ninguna ejecución por fusilamiento desde entonces sino que en los últimos 37 años sólo se ha ejecutado a tres personas, y todas ellas a través de inyección letal. Las dos últimas tuvieron lugar en 2011 y 2012, 17 años después de la anterior, en enero de 2994.
Indiana
Al igual que Idaho, la inyección letal no era el método habitual. Por defecto, el estado de Indiana aplicaba las sentencias de muerte con la silla eléctrica. Sin embargo, desde 1995 este método se sustituyó plenamente por la inyección letal. La última fue la de Matthew Wrinkles, en diciembre de 2009, condenado por asesinar a su mujer, a su cuñado y a la mujer de su cuñado en un brote de abstinencia, ya que el reo era adicto a la metanfetamina.
Kansas
Aunque la pena capital sigue siendo legal en el estado de Kansas, no se ejecuta ninguna desde 1965. James Latham y George York fueron las últimas dos personas ejecutadas en el estado, y aunque sólo fueron condenados por un asesinato, se les atribuían otros seis. Su historia la recogió Truman Capote en la conocida historia ‘A sangre fría’. Aunque el método actual de ejecución en Kansas es la inyección letal, ambos fueron ejecutados en la horca.
Kentucky
Desde que se restauró la pena capital en Estados Unidos en 1976, el estado de Kentucky sólo ha ejecutado a tres personas. En este estado existen dos métodos de ejecución, la inyección letal y la silla eléctrica. La última persona en ser ejecutada por electrocución fue Harold McQueen Jr., el 1 de julio de 1997, siendo además la única persona ejecutada por este método de forma involuntaria. La última ejecución con inyección letal tuvo lugar el 21 de noviembre de 2008.
Luisiana
En el estado de Luisiana sólo se puede aplicar la inyección letal, es el único método posible, aunque antes sí se utilizaba la silla eléctrica. Gerald Bordelon fue la última persona en ser ejecutada en Luisiana, el 7 de enero de 2010. La última vez que se aplicó la electrocución fue el 22 de julio de 1991.
Misisipi
También Misisipi tiene la inyección letal como único método de ejecución. El caso más reciente fue el de Gary Carl Simmons Jr., el 20 de junio de 2012. Anteriormente, Misisipi permitía la ejecución por gas letal. Este fue el método que acabó con la vida de Leo Edwards Jr. En 1989, cuando tuvo lugar el último caso de ejecución en cámara de gas.
Misuri
Aunque la ley permite ejecutar por dos vías, a través de la inyección letal o en la cámara de gas, todos los condenados han sido ejecutados por la primera. Un fallo judicial provocó una moratoria en 2007, por lo que entre este año y 2009 no tuvo lugar ninguna ejecución. La última persona a la que se le ejecutó su condena fue William L. Rousan el 23 de abril de 2014.
Montana
Montana es otro de los estados que sólo permite una manera de ejecutar: la inyección letal. Desde que se impuso de nuevo la pena de muerte en 1976 sólo se ha ejecutado a tres personas. El último, el 11 de agosto de 2006, fue David Thomas Dawson, condenado por asesinato.
Nebraska
Nebraska permite la ejecución por dos vías: inyección letal y cámara de gas. No fue hasta 2008 cuando el estado decidió que la silla eléctrica era un método cruel e inusual, por lo que desde entonces se adoptó como método por defecto la inyección letal. Sin embargo, desde 1976 sólo tres personas han sido ejecutadas, siendo la última en diciembre de 1997.
Nevada
La primera ejecución registrada en Nevada fue por ahorcamiento. Sin embargo, en la actualidad sólo se permite la ejecución por inyección letal. Daryl Linnie Mack fue el último ejecutado, el 26 de abril de 2006.
New Hampshire
En New Hampshire las condenas a pena de muerte se aplican sólo para los reos que haya sido declarados culpables de un delito capital. Aunque no cuenta con cámara de gas, el estado de New Hampshire mantiene el ahorcamiento como método opcional a la ejecución por inyección letal, que es la que se impone por defecto. A pesar de que todavía es legal, el Supremo declaró la ejecución una ley inconstitucional, por lo que desde 1939 no se ha ejecutado a ninguna persona. Desde entonces, ocho personas han sido acusadas por delitos capitales, pero a ninguna se les ha aplicado la pena capital.
Carolina del Norte
La cámara de gas fue en su momento una opción para las ejecuciones en Carolina del Norte. Sin embargo, en la actualidad sólo se aplica la inyección letal. El último caso de ejecución fue el de Samuel Russel Flippen, el 18 de agosto de 2006.
Ohio
El estado de Ohio tiene actualmente a 139 personas en el corredor de la muerte, a esperas de ser ejecutada. El único método de ejecución en este estado es el de la inyección letal y el último caso es relativamente reciente: el 16 de enero de 2014.
Oklahoma
Oklahoma es el estado donde ha tenido lugar el caso de Clayton Lockett. En esta estado el método por defecto para las ejecuciones es el de la inyección letal, sin embargo, se puede optar por la muerte por electrocución. En caso de que ambas sean declaradas inconstitucionales, el fusilamiento es una tercera opción permitida en Oklahoma. El último caso ha sido el más reciente, precisamente el de Lockett, el 29 de abril de 2014.
Oregón
Sólo la inyección letal está permitida en el estado de Oregón. En 2011, el gobernador anunció una moratoria en la ley, aunque en realidad no se había aplicado la pena capital desde 1997, cuando tuvo lugar el último caso. Sólo dos personas han sido ejecutadas desde que se legalizó de nuevo la pena capital.
Pensilvania
El estado de Pensilvania también es otro de los que sólo aplica la inyección letal en sus penas capitales. Sólo ha habido tres casos hasta el momento, y el último tuvo lugar el 6 de julio de 1999, el de Gary M. Heidnik.
Carolina del Sur
La silla eléctrica es una alternativa en la pena capital en el estado de Carolina del Sur, aunque no se aplica desde 1991, cuando fue ejecutado Donald Henry Gaskins. Desde entonces todas las ejecuciones se han hecho a través de la inyección letal, siendo la última la de Jeffrey Brian Motts el 6 de mayo de 2011.
Dakota del Sur
En 1979 se aprobó el último estatuto sobre pena capital en Dakota del Sur, donde sólo se permiten las ejecuciones por inyección letal. Sin embargo, no se ha ejecutado ninguna desde entonces.
Tennessee
También en Tennessee la silla eléctrica es una opción alternativa al método de la inyección letal, y una de las seis últimas personas condenadas a pena capital decidió escogerla. Fue Daryl Holton, el 12 de septiembre de 2007. Dos años después tenía lugar al última ejecución por inyección letal, la de Cecil Johnson.
Texas
Sólo la inyección letal se permite en el estado de Texas, aunque hasta 1964 se permitía la silla eléctrica. El último ejecutado desde entonces fue un hispánico, José Luis Villegas, hace apenas dos semanas, el 16 de abril de 2014. Sólo en el mes de abril han tenido lugar tres ejecuciones en Texas.
Utah
Desde 1850 al menos 50 personas han sido ejecutadas en Utah. Actualmente, sólo se pueden ejecutar las penas capitales a través de la inyección letal, aunque se permite el fusilamiento si se declarara inconstitucional. El último caso tuvo lugar en 2010, el 18 de junio, cuando fue ejecutado Ronnie Lee Gardner.
Virginia
En Virginia la inyección letal es el método de ejecución por defecto, pero si el reo lo desea se puede aplicar la electrocución. Precisamente el último ejecutado, Robert Charles Gleason Jr., fue ejecutado en la silla eléctrica el 16 de enero de 2013.
Washington
En Washington sigue siendo el ahorcamiento una opción a la inyección letal. En la actualidad al menos nueve personas siguen en el corredor de la muerte esperando a ser ejecutados, y la última ejecución tuvo lugar el 10 de septiembre de 2010. Fue Cal Coburn Brown, que fue ejecutado a través de inyección letal. Salvo este y los dos anteriores, todos los reos han sido ejecutados por ahorcamiento.
Wyoming
Si la inyección letal, método por defecto para las ejecuciones del estado de Wyoming, fuera decretada inconstitucional, los reos podrían ser ejecutados en la cámara de gas, la alternativa en este estado. Sin embargo, desde que se restauró la pena de muerte en Estados Unidos, sólo Mark Hopkinson ha sido ejecutado, en 1992, por asesinato.

