Por Pompidio
Lugo, Cristina, Néstor, Dilma, Lula, Chávez, Maduro ¿quién sigue? Resulta que son todos corruptos. América Latina fue invadida por presidentes que independiente de bajar la pobreza (detalle que no parece importar), se llenó de inescrupulosos mandatarios. Otros esperan turno, Evo, Correa, Mujica, Tabaré.
Los nuevos mandatarios que sustituyen a los “corruptos” la primera acción, es terminar con los avances sociales que se dieron en los últimos 15 años. Chim, pum, fuera. Y así anda el mundo, por lo menos en estas latitudes.
Según La Diaria: el juez de Curitiba Sérgio Moro condenó al ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva a nueve años y seis meses de prisión y 19 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos, pero la aplicación de la condena está en suspenso hasta que sea ratificada en segunda instancia por un tribunal. Este es un proceso en el que Lula se ha declarado inocente desde el principio y en el cual, según el Partido de los Trabajadores (PT), fue condenado sin pruebas.
“La condena al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva representa un ataque a la democracia y a la Constitución”, se trata de “una medida equivocada, arbitraria y absolutamente ilegal” que se basa “exclusivamente en delaciones premiadas […] sin que hubiera presentación de pruebas que la justifiquen”, aseguró el PT en un comunicado emitido ayer, en el que reiteró que Lula es víctima de “un proceso de persecución” política y reafirma la inocencia del ex presidente.
Más adelante la misma crónica dice que Moro declaró a Lula culpable de los delitos de corrupción y lavado de dinero, y lo condenó a nueve años y medio de prisión, a pagar una multa de más de 200.000 dólares y a una inhabilitación para ejercer cargos públicos por 19 años, que si es confirmada en un tribunal de segunda instancia le impediría presentarse a las elecciones de 2018, para las cuales es favorito en las encuestas de intención de voto. El juez no ordenó que Lula sea trasladado a prisión, tal como podría haber hecho, y le permitió apelar en libertad. En la sentencia, manifestó que había elementos para pedir la prisión en esta etapa del proceso porque hay indicios de que el ex mandatario intentó obstruir la actuación judicial. Pero argumentó que “la prisión de un ex presidente de la República no deja de involucrar ciertos traumas, [por lo cual]la prudencia recomienda que se aguarde el fallo de la Corte de Apelaciones antes de aplicar las consecuencias propias de la condena”. La Corte de Apelaciones que recibe todos los casos de Moro -porque estos tribunales están distribuidos por región- optó por la absolución en 30% de los casos vinculados con la corrupción en Petrobras.
