Por Mario Morosini
Es una frase autoría del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry. Significa que el verdadero valor de las cosas no siempre es evidente.
Sin embargo, en relación a la basura que se acumula en la ciudad, justamente es todo lo contrario a la reflexión de Saint-Exupéry, además de ser esencial, en este caso específico es bien visible a los ojos de cualquier ciudadano.
Y es una lástima. Porque justamente muchas cosas positivas que surgen del funcionamiento de la actual Intendencia de Montevideo, terminan pasando a ser invisibles, porque el tema de la basura impide medir la buena gestión que se desarrolla.
En este mismo Portal de VECINOS, todos los días, ponemos una o dos noticias buenas que se generan en Montevideo. No obstante pierden jerarquía, porque la basura tapa cualquier situación a destacar. El vecino termina contrariado.
Hemos pedido, en el Concejo Vecinal del 7 una reunión en carácter de URGENTE, con quien sea responsable, tanto a nivel de la Intendencia, como también a nivel Municipal. Porque también en este tema tiene que ver el Municipio E. No es posible que la situación tan dramática para esta parte del territorio de la Capital, no esté tan resentida en municipios vecinos, como ocurre por ejemplo con el Municipio CH, que puede tener dificultades, producto de los paros que realizan los funcionarios que dependen de la Intendencia, pero existe una cuota de ingenio para mitigar el problema.
Está encaminada a nivel de todo Montevideo, por parte de la Comuna, el inicio de una tercerización en el territorio que no ha sido aun privatizado. Rompe los ojos de cualquier ciudadano, o sea contribuyente, aquel que tiene que pagar en fecha inexorablemente los impuestos, so pena de cobro de intereses por mora, que donde actúa el servicio privado, la mejora en la presentación de la ciudad es infinitamente superior.
A los uruguayos no nos gusta llegar a privatizar servicios. Más, no los miramos con buenos ojos. Pero cuando la situación se hace tan compleja que puede poner en riesgo la salud de la población, entonces rápidamente la cabeza de la gente, termina aceptando un funcionamiento privado, donde en este caso la Intendencia, ante un mínimo de incumplimiento por parte de la empresa, la misma recibe la sanción económica que esté determinada, e incluso ante una situación grave, puede dejarse sin efecto el contrato vigente.
Es de esperar que rápidamente se solucionen las diferencias que parecen crónicas entre el gremio o sector de limpieza de la Intendencia y la propia Comuna.
No creemos que el tema pase por más o menos camiones, pasa por un cambio de actitud de todos, incluido nosotros, los vecinos, que también debemos ser más cuidadosos para no ensuciar indebidamente la ciudad.
Aunque siempre la responsabilidad mayor, la tiene quien administra la Intendencia. Son sus méritos si todo funciona bien y cuando algo no funciona bien, como ocurre con la recolección de residuos, entonces no somos exagerados, al decir que se falla en la gestión. ¿Será por concesiones desmedidas que obtuvo un gremio?
No lo sabemos, no es tema a dilucidar por el vecino común, nosotros simplemente apuntamos a quien salió electo. No nos interesa la problemática que se tenga con ADEOM.
Y ojalá, que muy pronto, perdamos este escepticismo que nos embarga en este tema y tengamos que decir que estamos equivocados por tener simplemente tibia esperanza que algún día se ponga fin a los conflictos, se brinde un buen servicio que tiene como gran responsabilidad un tema muy sensible para la población y además “visible a los ojos” de cualquier ciudadano.
