La noticia fue el debut oficial de Claudia Umpiérrez como árbitro principal en el partido jugado ayer domingo en el Saroldi entre el local, River Plate, contra Boston River que lo terminó goleando a los dirigidos por Juan Ramón Carrasco, por 5 a 1. Un gran triunfo del equipo debutante en primera división en este torneo Especial.
Pero la nota la dio Claudia Umpiérrez, una mujer de 1.78 cmts. de altura, nacida en Pan de Azúcar, que cuenta con 33 años de edad y es la esposa de otro árbitro de fútbol. Es Internacional FIFA desde el año 2010, en partidos de fútbol femenino. Debido a su buen rendimiento en 2015, fue incluida en el top 10 anual de las mejores árbitras del mundo para la IFFHS.
El deporte y especialmente el fútbol no es ajeno a ella, desde niña jugó al fútbol en Pan de Azúcar, su padre es entrenador, su abuelo materno árbitro y sobrina del exfutbolista de la selección de Uruguay, Rubén Umpiérrez que desarrollara su actividad también en Francia.
Cuando Umpiérrez era una adolescente, con 16 años, su tía realizó un curso para ser árbitra, Claudia se entusiasmó y quiso inscribirse pero al ser menor de edad no pudo. Hasta que cumplió los 18 años y se mudó a la capital del país, Montevideo, para estudiar derecho, en ese momento escuchó en las noticias que se abrieron las inscripciones en la escuela de árbitros.
Ya tiene larga trayectoria, arbitrando mundiales de diferentes categorías a nivel del fútbol femenino.
Claudia Umpiérrez debutó como jueza principal en el fútbol uruguayo y se convirtió en la primera en la historia del país.
El comienzo de River Plate ante Boston River en el Parque Saroldi. Claudia Umpiérrez al dar el pitazo inicial ayer domingo se confirmó como la primera jueza principal en la historia del fútbol uruguayo.
El partido tuvo una demora en su inicio de 5 minutos, ya que el comienzo del encuentro no se debió a problemas de los árbitros sino a lo importante del hecho. Umpiérrez fue el objetivo de los fotógrafos que se metieron al campo para tomar la histórica foto. Además los hinchas la recibieron de una forma distinta a la que suelen hacerlo con sus colegas: entró bajo aplausos. Pero esos aplausos duraron poco, porque al inicio del juego los futbolistas de Boston River reclamaron la no sanción de un aparente penal. Claudia está acostumbrada.
Como recién empieza, aun no es recusada por Peñarol y Nacional, y por ese motivo tiene posibilidades de arbitrar un clásico, ya que a los dos “grandes” no les debe quedar juez sin recusar.
