Hay una pandemia en curso que genera algunos millones de fallecidos producto del COVID-19 y sus distintas olas, donde países que parecen mejorar vuelven a caer en un pozo o gran incertidumbre. Pero también existe “otra” pandemia y es la informativa. En Uruguay estamos en veremos y nadie puede asegurar qué pasará con la o las vacunas. Es un misterio y en última instancia, un acto de fe.
Leíamos en La Vanguardia y se lo trasladamos a los lectores, un artículo que nos hace pensar y que nos enfrenta a una realidad de la cual evidentemente estamos muy lejos. Si antes estábamos en el tercer mundo, ahora parecería que como paisito hemos caído al quinto mundo.
Dice la nota: “la empresa de biotecnología alemana BioNtech ha anunciado este lunes que suministrará a los países de la Unión Europea (UE) 75 millones de dosis de su vacuna en el segundo trimestre tras optimizar sus procesos de producción.
«Seguimos trabajando para aumentar los suministros a partir del 15 de febrero para alcanzar el número de dosis fijado en los contratos», dijo el director financiero de la compañía, Sierk Poetting en un comunicado.
El anuncio de Biontech se produce casi inmediatamente antes de una cumbre de vacunación convocada por el Gobierno alemán, con representantes de las farmacéuticas y de la UE.
La UE había sido blanco de críticas por haber hecho los pedidos de vacuna demasiado tarde y en cantidades no suficientes a las diversas empresas.
Además, los productores de las tres vacunas ya autorizadas –Biontech/Pfizer, Moderna y AstraZeneca– han tenido problemas de producción que han retrasado sus suministros a la UE, lo que también ha generado debate.
Biontech podrá ahora aumentar su producción, según Poetting, debido a que se han acabado los trabajos de optimización en la fábrica belga de Purus. «Ahora, con ello podremos volver al plan original de suministro de vacunas a la UE·, dijo Poetting. Además, la nueva fábrica en Marburg (centro de Alemania) ha recibido la licencia con los que podrá empezar a producir en febrero.
Biontech contempla incluso elevar casi al doble su producción de vacunas de cara a la demanda mundial y producir este año 2.000 millones de dosis frente a los 1.300 millones contemplados inicialmente.

