Por Pompidio
Cuesta entender la distancia que existe entre la oposición y el Gobierno. Es como que pertenecieran a dos países diferentes. No así el pueblo, el conjunto de la población, que podrá tener visiones u opiniones diversas sobre un mismo tema pero no esa división que siempre queda marcada en el funcionamiento del Poder Legislativo, donde los legisladores de la oposición sistemáticamente dicen que no a todo.
Es posible que este Gobierno no haga las cosas bien, que muchos se encuentren disconformes, o que otros piensen que el funcionamiento es regular y están los que consideran que marcha todo sobre ruedas. Y así sucede con todo lo que se fue aprobando, algunas que definieron a Uruguay ante el mundo como un país avanzado, caso el matrimonio igualitario, la despenalización del aborto, la regulación de la venta de marihuana, leyes laborales para el trabajador del campo, o el personal de servicio, mismo la ley que sanciona penalmente al empresario que sea responsable de la pérdida de la vida de un trabajador o que quede mutilado, etc. Y todo eso, siempre fue cuestionado y en gran parte no se acompañó con la votación.
Pero en cuanto a la oposición, proyecto o ley que se quiera llevar adelante, el NO surge enseguida. No hay forma de poder encontrar los caminos, unos y otros, para llegar a acuerdos.
El caso que tiene unas horas de aprobado es la Rendición de Cuentas en el Senado. Viene con la aprobación de la Cámara de Representantes, porque existió un voto del colorado Amado y también del diputado de Asamblea Popular, Eduardo Rubio que hicieron posible, en diferentes instancia donde se trató el proyecto, y en algunos artículos muy discutidos, que con sus votos, se alcanzara la mayoría, o sea los 50 votos, que la bancada oficialista había perdido al desertar el ex diputado del Frente Amplio, Gonzalo Mujica, hoy intentando integrar el Partido Nacional.
En el Senado, la mayoría se alcanza con los 16 votos de los senadores del Frente Amplio o sea los representantes del Gobierno. Y así salió votada anoche a nivel general, luego de largas discusiones, algunas muy fuertes, entre oposición y legisladores oficialistas. Ahora viene la discusión por artículo. Y seguramente seguirá el mismo trámite. El resultado se sabe de antemano, lo que podría evitar el espectáculo de las discusiones estériles, pero no, seguramente se dará, mientras la opinión pública estará al margen del mismo, porque tiene otros temas de importancia, y que sería bueno, que los tomaran los legisladores, del oficialismo y oposición, con un sentido más unitario, es decir, mirando más al país todo.
En definitiva el Senado aprobó el texto general del proyecto de Rendición de Cuentas y pasará ahora a votar artículo por artículo.
En el debate del proyecto el senador del Partido Colorado Pedro Bordaberry acusó al Frente Amplio «de mentir» al prometer que no se aplicarían nuevos impuestos, en referencia al proyecto que establece un nuevo tributo a los juegos de azar y una suba a la tasa consular de las importaciones. Además, Bordaberry agregó que el partido de gobierno «siente un profundo desprecio por las normas legales y la separación de poderes».
En tanto, la senadora socialista Daisy Tourné defendió «el modelo de país» que impulsa el gobierno y destacó la baja en la pobreza e indigencia que se han dado desde el año 2004. Ejemplificó que los cambios concretados en el barrio Las Láminas de Bella Unión (Artigas) son «una síntesis» de lo hecho por el Frente Amplio en estos 12 años. «Antes se morían vergonzosamente en esa zona», dijo Tourné.
