La tarea de barrido otoñal terminó hace ya varios días y las bolsas con lo recolectado aún permanecen diseminadas en las aceras.
El aumento de la flota de camiones, parece no alcanzar para completar el retiro de lo recogido. Si bien es un residuo relativamente poco peligroso, está generando una muy mala actitud de parte de algunos “buenos vecinos” que han comenzado a arrojar sobre las mencionadas bolsas, basura domiciliaria y por lo tanto contaminante, que tendría que depositar en los pertinentes contenedores.
Por comodidad o quizás para llevar la contra a la publicidad de la IM, por una ciudad más limpia; tal como muestran las fotografías adjuntas, ni siquiera tienen en cuenta la salud de los escolares, arrojando residuos junto a uno de los portones de entrada de la escuela Pública N° 180 (Caramurú y Espínola) recordamos que por seguridad y salubridad, la IM no coloca contenedores frente a los locales de enseñanza.
Una lamentable acción peligrosa e insolidaria, que merece el repudio de los vecinos que sí ayudan a tener una ciudad más limpia.
