Por Eme Eme
En pocos meses más, seguramente el día de la inauguración será el 24 de junio, fecha histórica para los “Gardelianos” y tangueros, será inaugurado el Museo del Tango y la Hípica, en la vieja villa Yeruá. Pasó a manos, por 10 años, de la Asociación de Propietarios de Caballos de Carrera (APC), luego de algunos años que dio lucha por recuperar esa edificación histórica, el Concejo Vecinal 7, especialmente la Comisión de Seguimiento.
Las fotos de Carina Fossati, Lic. en Comunicación del Municipio E, reflejan el momento en que son entregadas las llaves, por parte del Alcalde Francisco Platero, a la directiva de APCC. La villa fue propiedad de Mascchio, un hombre vinculado al turf y en aquellos primeros años de la década pasada, era lugar de reunión de gente de la hípica y la bohemia. Frecuentaba la villa Carlos Gardel, entre otros y en esa zona de Malvín (Rimac casi la Rambla), en las arenas de esa playa era frecuente observar a caballos de carrera que sus propietarios y cuidadores los traían para recuperar de algunas lesiones, además de fortalecerlos para luego ubicarlos en las distintas carreras que se desarrollaban en el concurrido Hipódromo de Maroñas.
El futuro
Decíamos que están formalizándose las obras. Urge la necesidad de conformar una comisión, que regule el funcionamiento acorde con el acuerdo firmado. Una parte de la villa será Museo del Tango e Hípica, otra parte será sala de sesiones de la Asociación de Propietarios de Caballos de Carreras, existirá también el espacio para el funcionamiento del Concejo de Vecinos 7 y por supuesto una barbacoa, donde además, la APCC podrán recibir visitantes, especialmente a sus colegas argentinos, ya que el vínculo entre la hípica rioplatense es estrecha.
Los sueños
Siempre hay que soñar. Malvín es un barrio muy rico en acontecimientos populares. No está explotado debidamente -según nuestro punto de vista- y por eso nos permitimos soñar. Siempre, desde el Mensuario VECINOS, planteamos la necesidad de una peatonal en Orinoco. No sabemos si media peatonal, por días, por horas. Eso es lo de menos. Pero es un lugar donde el turismo, los visitantes en general, tendrían que tener opciones. Ver pasar raudamente los ómnibus de los cruceros por la rambla y no detenerse en Malvín, nos genera una sensación de tristeza.

Rimac, es una entrada a la barriada de Malvín para los autos (y ómnibus de turistas) que vienen desde el Centro de Montevideo. Tener un museo para visitar sería una buena excusa. Luego vendrían otras ofertas. Por ejemplo la peatonal. Sus comercios o la centralidad de Orinoco, para culminar en el Molino de Pérez que debe ser, no un lugar abierto al público, a la cultura, al turismo. El Concejo Vecinal 7 tiene elaborados 9 puntos básicos, sería buenísimo que se respetara la DESCENTRALIZACIÓN de la que tanto se teoriza y muchas veces se elude. Entre esos dos puntos, Villa Yeruá y Molino de Pérez, una rica cultura autóctona se puede exponer. Contamos con comparsas de jerarquía en la zona, La Gozadera y su centro cultural, Elumbé, La Figari, y otras propuestas, como por ejemplo, la histórica Escuela Experimental. Son ideas, son sueños. Esperemos que alguien, puede ser el Concejo Vecinal, comprenda la idea de proyectar un barrio que pide a gritos, ser un referente social y cultural.
