Por Pompidio
Lo primero es felicitar a los organizadores del caceroleo. Fue una forma de expresar el desacuerdo con el Gobierno. Y se hizo en paz, con absoluta tranquilidad, muy diferente al comienzo de la década del 80 donde cacerolear podría tener consecuencias y pérdida de libertad. En aquel entonces había que arriesgar. Ahora es como un juego.
Por otro lado sirvió también para confirmar, como dijo Canal 10 que se escuchó levemente en “algunas zonas de Pocitos, el Centro y Punta Carretas (donde) hubo caceroleo de la oposición en reacción a la cadena del presidente Vázquez”.
En el Portal de VECINOS hicimos un recorrido telefónico y vía mensaje, por diferentes puntos de país, incluido el interior y Punta del Este, enviando la solicitud de lugar donde se encontraba el destinatario y hubo una respuesta unánime. Pocas cacerolas, algo en Pocitos, escasísimo en Carrasco, poquísimo en el centro, también en Punta del Este, los lugares donde residen en general votantes de la oposición al Gobierno y como es natural, en las zonas populares, que fueron más combativas en la época de la dictadura, resultó inexistente.
Como decía un lector a quien consultamos telefónicamente: “esto confirma que la gestión del Presidente Vázquez es francamente aceptada, este tipo de manifestaciones, demuestra la debilidad de una oposición que tira golpes al vacío como hace un boxeador que está grogi y cree además que sumando llamado a sala a ministros, logra algo de trascendencia”
No estamos tan seguro con dicha afirmación. Sí pensamos que no tuvo la respuesta esperada por los organizadores.
Nosotros somos partidarios de este tipo de manifestaciones. Si existen ciudadanos que no están conformes, es bueno que se organicen y protesten. Claro, si la medida no tiene respuesta, y además no es sostenida, ya que anoche, ante la soledad en la que se manejaron los más aguerridos no tener eco entre sus vecinos, seguramente bajó el ánimo y fueron abandonado esa postura que requiere de mucho apoyo para elevar el espíritu, situación que les jugó en contra a los organizadores.
Es bueno vivir y reconforta, vivir en una sociedad donde exista la pluralidad, y cuando habla el presidente, con el que no se está de acuerdo, lo manifiesten de alguna manera, más cuando se utiliza la cadena.
