Los hombres sentimos vergüenza

Por Eme Eme

La comparsa lubola Mi Morena realizó una populosa movilización contra la violencia de género, en memoria de Valeria Sosa de 29 años, una de las integrantes de la comparsa, asesinada días pasados por su expareja.

La movilización partió desde la Casa de la Cultura de Mi Morena, en La Paz y Gaboto, y se dirigió hasta la plaza Libertad. Entre los  participantes se encontraba la madre de Valeria quien pidió públicamente a la justicia que le devolvieran a sus nietos. “Como madre y abuela le pido a la Justicia que me devuelva a mis nietos”, expresó.

El policía mató a Valeria delante de sus hijos, en la puerta de la casa donde la mujer vivía con ellos. Luego se los llevó a los abuelos y se entregó en una comisaría.

La expareja de la joven es un policía de 42 años que en la noche del lunes pasado mató a Valeria con el arma de reglamento.

Julio Eiznendi, en nombre de la Mi Morena, pidió “perdón” de parte de los hombres por la violencia ejercida hacia las mujeres. “Que la muerte de Valeria no sea en vano y que nos permita ser mejores personas”, expresó, y aseguró que “a Valeria no la mató solo su marido, la mató el sistema todo”.

Es realmente uno de los temas que se deben encarar con más severidad. La violencia aumentó considerablemente en la sociedad uruguaya. Obviamente no somos la excepción y tampoco somos de los peores países, estamos lejos de ser de los peores, pero también estamos lejos de la época en que, no solo existía menos violencia, sino que incluso en los delincuentes  otros códigos. También no podemos dejar de reconocer que hoy mismo la mujer se anima mucho más a denunciar a su pareja y que existe más difusión, algo que décadas atrás se ocultaba en un manto de silencio.

Pero este tema del machismo y la violencia de género, es algo que debemos atender especialmente. Y está muy bien lo expresado por Julio Eizmendi, cuando pidió perdón en representación de los hombres. Nos sumamos a esa vergüenza de quienes proceden tan bajamente, sea enfermos o no enfermos, sea porque se criaron en hogares violentos o no, lo cierto es que la violencia es detestable y la de género mucho más.

 

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