Nos estamos acostumbrando a la mugre en Montevideo

Por Eme Eme

La foto se repite en casi todos los contenedores de la ciudad, donde actúa ADEOM. Obviamente que el culpable o responsable no es ADEOM. Está el dicho que la culpa no es del chancho sino de quien le rasca el lomo.

Y este episodio, los habitantes de Montevideo, los contribuyentes, lo vivimos varias veces al año, y podríamos decir más de la mitad de los 365 días del año.

A los lectores no sabemos qué responderles. Ayer mismo llamamos a una funcionaria, de cierta jerarquía a nivel barrial y nos dijo “no sé”. Obviamente que sabe. Sucede que parecería que no se quiere opinar. Lo vemos, pero cerramos los ojos.

Excusas, hay de todos los colores. La falta de camiones, los camiones están rotos, no hay acuerdo en tal partida, los francos no son respetados en el sector x, los baños en el cantón tal o el de más allá no son los adecuados. Cualquier excusa sirve. Lo cierto es que el contribuyente, el ciudadano de Montevideo está expuesto desde el punto de vista sanitario y nadie resuelve el tema.

Hace pocos meses atrás, sacamos la foto en tapa en el Mensuario VECINOS del nuevo director del área de limpieza. Nos convencimos que todo se iba a encaminar. Al poco tiempo otra vez la misma situación. Se volvió a arreglar el tema y vuelta a descomponerse. ESTO YA NO SE BANCA MÁS.

Los ciudadanos tenemos derecho a optar por la forma que pretendemos el servicio. No entendemos por qué en una zona de Montevideo está tercerizado el servicio y funciona bien, y si no llegara a funcionar bien, es responsabilidad de la Intendencia de no controlar debidamente el cumplimiento del contrato. Pero funciona bien, por más que algunos nos quieran argumentar que no está suficientemente limpia tampoco las zonas tercerizadas.

Y si no lo están repetimos, hagan cumplir el contrato. Para eso se firman los contratos con empresas que se tercerizan.

Cuando como en esa foto se dice que la culpa es de los vecinos, o la culpa es de los hurgadores, no solo es falso, sino que decir eso es MENTIR. Peor entonces estar ante el problema y como respuesta es mentir. Un vecino puede tirar una bolsa, dos o tres. Un hurgador puede sacar parte de la basura del contenedor, pero lo que vemos a diario nada tienen que ver los vecinos o el hurgador. Y la foto es bien clara. Imaginémonos un instante ir con una bolsa al contenedor de la foto. ¿Dónde deja la bolsa el vecino que se va a trabajar? Porque como se puede apreciar está desbordado el contenedor. Un vecino al vernos sacar la foto, nos decía “no se olvide que anoche jugó Uruguay y la gente no fue a trabajar” ¿será cierto? No lo sabemos, porque los demás días no juega Uruguay y la situación es igual, o sea que tampoco la “celeste” es culpable.

Vimos en alguna oportunidad, no nos lo contó nadie, venir el camión recolector, bajarse el operario, apilar con una escoba las bolsas que están alrededor del contenedor, por fuera obviamente, todas acumuladas una al lado de la otra o encima de la misma, mientras el camión descarga el contenedor, terminada esa operación el obrero se sube al camión y parte raudo hacia otro contenedor mientras la MUGRE queda perfectamente ordenada alrededor del contenedor que queda vacío, y quedan tan ordenadas las bolsas por fuera y alrededor del contenedor ya vacío, que quien quiera acercarse a llevar una bolsa no lo puede hacer, salvo que pise las otras bolsas.

Nos informaron que es parte de una planificación. ¿De qué planificación hablamos? Porque si en una empresa privada, quien planifica lo hace de esa forma, se le advertirá una vez que cambie de planificación, a la segunda lo echan. Claro en la “pública” para que te digan “señor, no venga más a trabajar” tenés que por lo menos (y debe quedar especialmente demostrado) que quisiste matar a alguien y luego de pegarle 10 puñaladas no lo pudiste hacer, y después vemos si se hace un sumario viendo la evolución del herido y si esas 10 puñaladas no fue producto de una caída de una silla. En fin, seremos irónicos, pero realmente estamos muy enojados.

Y estamos enojados, porque esto, lo de la basura, no permite lucir muchas cosas que se hacen bien y que le dan espacio de vida, de contención a mucha gente, por ejemplo la gimnasia en la playa o los parques, los coros, la atención a la tercera edad, el fomentar la cultura, etc.  Todo eso pierde brillantez, porque para transitar hacia la playa o ir al coro u otra actividad, hay que presenciar la mugre de la ciudad.

Un lector nos decía que las chicas (está en esta misma edición), asignadas al barrido inician su recorrida a las 8 de la mañana y  -terminadas las cuadras que les indicaron barrer- regresan al cantón correspondiente dos o tres horas después. Lo pudimos comprobar, es cierto. Y bien por ellas.

Ahora claro,  sabíamos que en Medicina existen especialidades. Que el ginecólogo no hace fisioterapia o atiende desde el punto de vista oftalmológico a sus pacientes. Pero lo que no sabíamos y ahora lo aprendimos que para la limpieza de la ciudad –función tan importante como la del médico especialista- contamos con funcionarios “especializados”, algunos en acompañar el camión que vacía los contenedores, otros para barrer las hojas, otros por recoger las ramas, etc. Acá hay que hacer una precisión. En nuestra zona, el temporal último fue el 1º de noviembre. La caída de algunos árboles determinó que se vinieran a cortar grandes troncos, se retirara la leña y quedaran las ramas. Se nota que justamente agarramos la “licencia” de los especialistas en recoger las ramas, porque luego de 15 días están secas y siguen en el mismo lugar.

Hace poco y lo pusimos como noticia y confesamos que nos llena de vergüenza informamos que el mes de noviembre era el mes donde se podía coordinar con la Intendencia para tirar todo aquello grande, pesado, que se quiera desprenderse de su domicilio. ¿A qué se referían cuando daban y nosotros ingenuamente repetíamos esa información? Un amigo a manera de broma nos decía que se “refieren a la suegra”. Pobres suegras, vamos a llamar al amigo para decirle que “su” suegra se quede tranquila porque no se la van a llevar. Si el servicio tan publicitado funcionó no lo sabemos.

Muchos se molestarán con estas líneas. Lo lamentamos mucho. Más, nosotros no quisiéramos escribirlas. Nos duele mucho más que aquel lector que ante la realidad cierra los ojos. No somos de cerrar los ojos, ni de mentirnos a nosotros mismos. En este tema de la basura se juegan muchas cosas. La imagen de Montevideo, la mirada de los turistas, y podríamos seguir. Acá hay responsables, sin duda. Serán muy lindas todas las actividades que se encaran, las fotos, las inauguraciones, los eventos que se apoyan, la amplitud en las propuestas, pero hermano, si no se arregla el tema de la basura, por lo menos los montevideanos, estamos en el horno.

Y lo repito. No soy partidario de las privatizaciones. Pero en este campo, o esta área, ya no queda más espacio para la negociación y sería buenísimo que la ciudadanía de la capital se expresara mediante un plebiscito, si queremos seguir con un servicio de limpieza privado o manejado por la Intendencia o el Municipio. VOTEMOS

 

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