Hoy lunes , pasados 30 minutos del mediodía, en plena Plaza Independencia, el empresario Edgardo Novick, “invento” político de blancos y colorados, emprenderá su propio camino, pegándole un portazo a las pretensiones de las dos divisas tradicionales, que lo crearon para competir con el Frente Amplio en Montevideo y decidió tomar vuelo propio. Recorrerá las 4 cuadras que lo separan de la Corte Electoral, y junto a sus allegados, irá a realizar el trámite correspondiente para formalizar la creación del “Partido de la Gente”
La situación a nivel de la oposición al partido de Gobierno y al Gobierno mismo, genera complicaciones internas. Novick demostró que tiene otra forma de hacer oposición, habiendo acordado sobre puntos específicos con la Intendencia de Montevideo, levantando la mano en la Junta Departamental sus ediles ante propuestas planteadas por el Intendente Martínez y lo mismo a nivel de Gobierno, donde en algunos temas hubo coincidencias.
Por otra parte, en dos alcaldías de Montevideo, caso los Municipios CH y E, los alcaldes son hombres que representan al Partido de la Concertación, aunque ambos alcaldes responden al grupo del Dr. Lacalle Pou, pero no así, otros integrantes de ambos concejos municipales, donde Novick tiene sus propios representantes.
Por ejemplo en el Municipio E el alcalde es Francisco Platero, hombre de Lacalle Pou, pero lo sencundan, Diego Murara representante de Pedro Bordaberry y Martha Gutiérrez, representante de Novick. Una situación compleja por cierto, para mantener mayorías en dicha alcaldía.
A partir del lunes, se activa un proceso que puede llevar de dos a tres meses para que esté en funciones el partido de Novick. Además de las firmas, se tienen que presentar documentos fundacionales y la integración de un consejo ejecutivo. Luego deberá establecer las autoridades y los órganos en todo el país.
En el último tiempo Novick sumó a varios legisladores y figuras coloradas y blancas a sus filas. Entre otros, lo apoyan los diputados Guillermo Fachelo y Daniel Peña, y el senador Daniel Bianchi. Y tiene además un economista de notoriedad, Javier de Haedo.
