Por Pompidio
Otro joven muerto. En manos de imbéciles. Se dice que uno de los agresores, que irrumpió hace un mes en la plaza de Santa Lucía tirando balazos e hiriendo a tres jóvenes -uno de ellos es quien desgraciadamente falleció en el día de ayer 4 de noviembre- le faltaba muy poco para ser abogado. Otros tenían trabajo. No eran marginados. Lo eran o lo son, por lo menos intelectualmente. No está en relación al extracto social.
Por ejemplo tuve oportunidad de participar de una almuerzo de ADM, hace tres años atrás, en oportunidad de la disertación del Ministro del Interior Eduardo Bonomi, quien con cifras, gráficas, explicó con claridad, el aumento de la violencia, cuando paralelamente había bajado notoriamente la pobreza, la marginación, la desocupación y la bonanza económica estaba en su pico más alto.
Recuerdo que Bonomi dijo “Nosotros (refieriéndose a la izquierda y a la relación entre marginación y delincuencia) siempre creímos que estaba en relación una cosa con la otra y no es así”
Explicó también el proceso que llevó a que se introdujera en el país la pasta base, esa droga sí en los extractos más bajos, cuando corría el año 1999 y la crisis económica se había empezado a sentir en su plenitud, con alta desocupación, resquebrajamiento de las familias, una profunda ruptura social, e importante “éxodo” de uruguayos en busca de trabajo en tierras lejanas.
Afirmó con absoluta claridad, que recuperar la paz social llevaría varias décadas. Reconstruir todo ese entramado no “es de un día para el otro y tampoco va de la mano con una mejora en la economía”
Seguramente -opinamos nosotros- todo influye. Pero lo que queda claro es las carencias tremendas que existen en la Educación. No estamos refiriéndonos a si se estudia más o menos o mejor o peor. Nos referimos a una educación que es abarcativa y toca varios puntos, especialmente la formación en el hogar.
Nosotros consideramos que los medios de comunicación también tienen mucho que ver en este aspecto. Y no es un tema de los medios de comunicación como si fuesen los culpables, sino que la “culpa” es de quienes deben dictar leyes para, sin hacernos trampas, establecer reglas claras de comunicación, sin miedo a rozar la libertad de prensa que todos queremos y debemos preservar.
Es tan compleja la situación, y son tantos los intereses a tocar, que una simple ley relacionada con los medios, absolutamente light, tiene enormes problemas para avanzar. El Gobierno, no pone el pedal a fondo en este aspecto. El temor a la discusión sobre la libertad de prensa o que cualquier punto que se toque puede vulnerar la misma, es realmente una ofensa a la inteligencia.
Hoy es más importante o anoche fue más importante las situaciones que se dieron a nivel de la violencia que la visita de la ex presidenta Dilma. Un canal , por ejemplo, armó una crónica de varios minutos en base a la detención del “presunto” matador del empresario Prati en Carrasco hace un mes atrás, y poco se dijo de esa situación, pero sí se utilizaron esos minutos para traer a la consideración pública la carta de la hija del fallecido, la manifestación en Carrasco, y recrear un episodio ocurrido un mes atrás, poniéndolo nuevamente en el tapete con ese dramatismo particular que solamente los actores saben desarrollar.
¿Está prohibido hacer eso? Para nada. Que me de asco a mi y vergüenza ajena, especialmente cuando me llaman periodista, es una particularidad mía.Prohibirlo sería censurar, es cierto, pero sí algún día, la sociedad uruguaya deberá generar reglas de juego que colaboren en la educación y lo dejamos por acá.
El lo relacionado estrictamente con la muerte del joven baleado en la plaza de Santa Lucía, consideramos que la suspensión de la etapa de fútbol de este fin de semana, es una medida correcta. Pero debe ir más allá. No puede haber competencia local, mientras no estén dadas las condiciones necesarias.
El ingreso a los espectáculos debe ser debidamente controlado. Y acá se tienen que generar responsables. El ingreso al Estadio de un arma o de bengalas, o de las cosas que están prohibidas, no puede ser ponerse a estudiar, luego de ocurrida la desgracia, por dónde se filtró el arma, la bengala o lo que sea. Acá, tienen que rodar cabezas. Ustedes señores son responsables, dirigentes, jefe de seguridad, jefe del operativo policial, si algo falla, las cabezas que tienen que rodar, son las de ustedes. Y punto.
Por otro lado, no se le puede decir que está identificado quien baleó a otro joven en el baño de la Amsterdam, porque si está identificado, como se dijo hace más de 15 días atrás, debe estar detenido y encarcelado.
Y si son necesarias las cámaras, entonces que no se empiece el torneo hasta que las cámaras no estén. O de lo contrario se terminan estas 5 fechas, sin público en las tribunas y punto. Así de sencillo.
Y el año que viene, se reinicia el fútbol con las condiciones de seguridad que impida que alguno de estos tarados y/o malandras ingrese a los estadios. Y por otro lado, debe existir policía en las tribunas, y ante el mínimo incidente, retirar al causante, pasarlo a la justicia y que tenga la sanción que corresponda, pero severa.
En fin, hay situaciones que ameritan actuar con la energía necesaria. Pero así, no se puede seguir y luego que protesten todos los grupos que quieran, incluso aquellos defensores de que no se extingan a las hormigas de 5 patas, porque ese es otro tema que preocupa, la cantidad de grupos, subgrupos, corporativismos que se le dice que se forman por cualquier cosa. Son 7, pero esos 7 tienen espacio y minutos en la tv.
