Muy buena nota de nuestros colegas de La Prensa de Salto escrita por J.Jota.
EMBARAZO ADOLESCENTE – No se trata de un tema menor el de las adolescentes que presentan embarazos en nuestra sociedad, lo que sin dudas es algo que, por lo menos en Salto es motivo de preocupación desde hace bastante tiempo. Hoy, desde las altas esferas de la salud se plantea la preocupación por constatarse que el interior de nuestro país se sitúa en porcentajes similares a los de Africa.
H ay que hablar del informe recientemente elaborado y difundido por el Ministerio de Salud Pública, el que desnuda la realidad que se vive en ese plano, aunque la situación es analizada también a nivel de las distintas franjas en que se divide la adolescencia. Lo cierto es que los departamentos en que se comprueba la mayor tasa de fecundidad adolescentes en el grupo de 10 a 14 años son Rivera, Salto, Cerro Largo, Treinta y Tres, Soriano y le siguen Paysandú y Durazno. Entre 15 y 19 vuelve a aparecer Salto, junto a Rio Negro, Durazno, Artigas y Cerro Largo. No es menor la constatación que las cifras de embarazo adolescente en muchas de las instituciones privadas donde se atiende la población de mayores ingresos representan el 0%, mientras que en el prestador público alcanzan el 26%, así como que el 82 % de las adolescentes que tuvieron un hijo ya se habían desvinculado el año anterior del sistema educativo. De esas realidades nos ocupamos a continuación.
En su momento, el entonces Director del Área Social de la Intendencia de Salto había fundamentado la realidad de nuestro departamento en la constatación de existencia de 16 asentamientos verificándose un incremento de los mismos, donde se complica la asistencia de agua potable, saneamiento y energía eléctrica.
Puntualizó también que uno de los fundamentos de la realidad de marras es la falta de asistencia que tienen las familias, fundamentalmente la franja adolescente, lo que ha determinado que el embarazo a ese nivel, también haya crecido verificándose precisamente en esos asentamientos la presencia de adolescentes de entre 15 y 17 años embarazadas.
También es bueno recordar las aseveraciones concretadas por quien ocupó el cargo de Coordinador de ASSE en Salto, el Dr. Edison Camacho (precediendo la gestión del Dr. Juan José Leal), cuando destacó la preocupación que causaba la constatación de que en la etapa de la adolescencia que va desde los 18 a los 20 años es en la que se verifica el mayor número de jóvenes embarazadas, estableciéndose entonces por parte del galeno jerarca de la salud que la problemática estaba instalada en por lo menos la cuarta parte de las jóvenes, más allá de los esfuerzos que se venían haciendo para mejorar la atención a esa franja de de edades.
Un informe muy poco alentador
La tasa de nacimientos en adolescentes es superior a la media mundial en Uruguay, según un informe publicado este miércoles por el Fondo de Población de las Naciones Unidas, y el promedio aumenta entre las jóvenes que tienen dos o más Necesidades Básicas insatisfechas.
Las Naciones Unidas a través del Fondo de Población (UNFPA), publicaron el estudio «Maternidad en la niñez: enfrentar el reto del embarazo en adolescentes», con cifras de este fenómeno alrededor del mundo, y mapas que dejan en claro los porcentajes en cuestión.
El artículo que publica la UNFPA para Uruguay en su web asegura que la existencia del embarazo adolescente en Uruguay se debe, como en otros países del mundo, «a la escasa capacidad de elección, por falta de oportunidades, entre proyectos de vida alternativos. Las condiciones de vida críticas de los hogares en que viven las jóvenes aumenta la vulnerabilidad respecto al embarazo precoz, y en algunas ocasiones no deseados».
Traduciendo esto a números, una de cada cinco adolescentes con dos o más Necesidades Básicas insatisfechas son madres, lo que significa un 22,4 % contra el 3,6 % de embarazadas adolescentes con las Necesidades Básicas satisfechas, según el censo de 2011.
Uruguay, según este informe, cuenta con una tasa de nacimientos en adolescentes (entre 15 y 19 años) superior a la media mundial, de 60 por cada mil mujeres, siendo que la medida a nivel global es de 49 en 1000. Igualmente, el promedio latinoamericano es de 79. Entre 1996 y 1998 se dieron en nuestro país los registros más altos al respecto.
Cada día 20.000 adolescentes en el mundo dan a luz, 200 de ellas morirán a causa del embarazo o complicaciones en el parto. 7.3 millones de adolescentes son madres cada año, de las cuales 2 millones tienen menos de 15 años; para 2030, podrían ser 3 millones de niñas, si no se revierte la tendencia. Estas y otras preocupantes cifras forman parte del Informe Estado de la Población Mundial 2013, “Maternidad en la niñez: Enfrentar el reto del embarazo adolescente”, que se presenta hoy simultáneamente en más de 150 países.
Superiores a la media mundial
En Uruguay, como en otras partes del mundo, las causas del embarazo adolescente deben buscarse en las desigualdades socioeconómicas, culturales y de género. Su existencia está asociada a la escasa capacidad de elección, por falta de oportunidades, entre proyectos de vida alternativos.
Las condiciones de vida críticas de los hogares en que viven las jóvenes aumenta la vulnerabilidad respecto al embarazo precoz y en algunas ocasiones no deseados. En el caso de las jóvenes uruguayas con dos o más Necesidades Básica Insatisfechas, algo más de una cada cinco adolescentes son madres (22,4%), mientras que entre las adolescentes con Necesidades Básicas Satisfechas el porcentaje de madres es muy pequeño (3,6%), según datos del Censo de 2011.
Todavía existen importantes retos que hay que encarar en materia de equidad en la transición a la maternidad en el Uruguay.
El papel de las familias, Estado, comunidades y organismos internacionales, como generadores de condiciones que amortigüen los impactos de la transición a la adultez en contextos de riesgos sociales crecientes y complejos, es de vital importancia para que las jóvenes que desean posponer su maternidad lo puedan hacer, y también para que aquellas que ya han transitado a la maternidad a edades tempranas ni sientan hipotecado su futuro.
Sobre la tasa de nacimientos en adolescentes de entre 15 y 19 años, Uruguay cuenta con cifras superiores a la media mundial, siendo de 60 por cada 1000 mujeres la cifra nacional y de 49 la media internacional. Al compararla con datos de la región latinoamericana, cuya media es de 79 nacimientos de madres adolescentes por cada 1000 mujeres, las cifras parecen más alentadoras, pero llama la atención que siendo Uruguay un país de desarrollo humano alto presente similares tasas que países de desarrollo humano medio como Paraguay (63) o El Salvador (65). Los datos se refieren, según país, a la última cifra disponible entre los años 1991 y 2010.
La fecundidad adolescente en Uruguay tuvo incrementos coyunturales entre 1996 y 1998, alcanzando una tasa de fecundidad adolescente de 72 nacimientos anuales por cada mil mujeres, aunque esta situación se revirtió en los años siguientes. Esta cifra parece mostrar una resistencia a la baja de la fecundidad y las causas están relacionadas con la consideración de sus condiciones de vida, cruzadas por desigualdades económicas, sociales territoriales y de género.
De acuerdo a un estudio reciente realizado por el Programa de Población de la Facultad de Ciencias Sociales de la UDELAR, en el marco del proyecto de explotación de los datos censales (Atlas Sociodemográfico del Uruguay), los datos totales ocultan diferencias territoriales.
Los departamentos que presentan un mayor porcentaje de madres adolescentes son Artigas y Río Negro (ambos en un 14%).
Por el contrario, Cerro Largo y Rocha, que eran departamentos con elevados porcentajes, reducen estos guarismos a 12,41% y 10,71%, respectivamente.
Los departamentos con menor porcentaje de madres adolescentes están ubicados en la región sur del país: Colonia, San José, Florida, Canelones, Montevideo, Lavalleja y Maldonado, con los valores extremos en Lavalleja (7,44%), Canelones (8,57%) y Montevideo (8,03%).
En Montevideo el porcentaje de madres adolescentes es menor a la media del país, en ambos censos de 1996 y 2011 (11% y 8% en Montevideo en relación a 14% y 10% en el total del país).
La heterogeneidad se expresa en los porcentajes de madres adolescentes en algunos barrios, cercanos a cero (Carrasco, Pocitos, Punta Gorda y Punta Carretas), mientras que llegan hasta el 14% en Manga y a 17% en Toledo Chico y Casavalle.
Esta heterogeneidad territorial responde en gran medida a la asociación de los distintos barrios con diferentes valores en las principales variables socioecónomicas.
La distribución es muy clara: los barrios del cinturón de la ciudad, donde se ubican los hogares con peores niveles de bienestar, concentran los mayores porcentajes de madres adolescentes, mientras que los barrios que se encuentran en la costa de la capital, que alcanzan mejores niveles vida, tiene un porcentaje de madres adolescentes muy bajo.
En cuanto a la ascendencia étnico racial, el porcentaje de madres adolescentes afro en Uruguay es de 14,2% mientras que las no afro son madres en un 9,1%.
Embarazo y abandono del estudio
El 14,6% de las jóvenes consultadas en 2012 declaró el embarazo como principal motivo de abandono de la educación media (el liceo), según el Sistema de Información de género de Inmujeres del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), en base a la Encuesta Continua de Hogares 2012 del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Las mujeres destacan como motivo de abandono de la educación «la demanda de atención de los asuntos familiares; 6,1% frente a un escaso 2,2 % declarado por los varones. Este indicador, por tanto, evidencia en forma clara la persistencia de las inequidades de género, producto de la permanencia del estereotipo de género tradicional que responsabiliza a las mujeres por las tareas de trabajo no remunerado y cuidados familiares», asegura el Ministerio de Desarrollo.
En Uruguay nacen 7.951 bebés por año de madres de entre 10 y 19 años, lo que representa el 16% del total de partos (48.000), informó a la prensa en Montevideo la viceministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg.
De esos 7.951 recién nacidos, 169 fueron gestados por madres menores de 15 años, según los últimos datos confirmados correspondientes al año 2014, incluidos en el estudio Objetivos Sanitarios Nacionales 2020 del Ministerio de Salud Pública (MSP).
«Esta situación nos preocupa particularmente porque tiene que ver con una maternidad infantil forzada, producto de una explotación sexual o de abuso», indicó Lustemberg.
La jerarca indicó también como preocupante que el 82 % de las adolescentes que tuvieron un hijo ya se habían desvinculado el año anterior del sistema educativo.
