Por Eme Eme
Una pareja, con un bebé en brazos, asaltó a un taximetrista ayer viernes en la mañana temprano, luego de abordar el vehículo en 8 de Octubre y Centenario. Se hicieron conducir hasta Mendoza y Pettirosi, y la pareja sacó a relucir armas de fuego y le exigieron la recaudación. Aparentemente el taximetrista se resistió, pero la mujer, le puso el revólver en la cabeza y le hizo entregar el efectivo y sus pertenencias.
Es posible que se considere un delito más y que se horrorice el lector por el robo en sí. Nosotros pensamos en el bebé. ¡Qué tragedia! Vino a este mundo y su futuro seguramente será incierto y hasta trágico.
Seguramente, sus padres, son gente que están jugados y que es posible que en pocos días, cometan otro robo y no mucho tiempo más, caerán en manos de la Justicia. El tema es qué sucede con el bebé. La madre lo cuidará en la cárcel?. Nació para estar preso?. Seguirá su periplo de vida en esas condiciones, hasta que crezca y no apreciamos que pueda salir adelante.
Acá está la falla de la sociedad. No tenemos la solución. No sabemos cuál es el camino. Simplemente tocamos un tema que para nosotros es de gran sensibilidad.
El hombre subió en la parte de adelante y la mujer atrás, con un bebé en brazos. Le pidieron que los llevaran hasta Pedro de Mendoza y Camino Pettirosi.
Según informa Jefatura de Policía de Montevideo, al llegar al lugar el hombre apagó el vehículo y apuntó al chofer con un arma de fuego exigiéndole la entrega de la recaudación.
La víctima se trabó en lucha con su atacante para evitar que le quitara el dinero, pero en ese momento la mujer se bajó del auto, con el bebé y el bolso que llevaba, y con otra arma le apuntó a la cabeza.
El taximetrista entregó sus pertenencias, no resultó lesionado y la pareja escapó.

Realmente terrible, y como dicen Uds. pobrecito, qué futuro. qué hacer? Cómo solucionar esta situación, supongo que los especialistas en temas sociales (sociólogos, sicólogos, asistentes sociales, etc.) podrán dar una aproximación a qué se debe hacer.