El gobierno le dijo al Pit-Cnt que no modificará los lineamientos salariales porque no hay una caída de los sueldos en términos reales que lo justifique.
Durante dos horas, el ministro Danilo Astori, el subsecretario Pablo Ferreri y los asesores Martín Vallcorba y Andrés Masoller, se reunieron con los representantes de la central sindical Fernando Pereira (presidente), Marcelo Abdala (secretario general), Jorge Bermúdez, Martín Pereira y Fernando Ferreira (integrantes del Secretariado) y Milton Castellano (director del Instituto Cuesta-Duarte).
La central sindical pretendía básicamente que los correctivos por inflación se pudieran aplicar a los 12 meses de firmarse un convenio (hoy el plazo establecido es de 18 o 24 meses). El gobierno argumentó que en términos interanuales no hay una situación de pérdida de salario real, que debe cuidarse el empleo evitando incrementos salariales excesivos y que la inflación se desacelerará.
El gobierno -y en parte la central sindical está de acuerdo- sostuvo que con los correctivos por inflación de convenios que han ido venciendo, los sueldos no han perdido todavía poder adquisitivo. El desacuerdo se plantearía a futuro, según la central, porque entiende que, aunque se pueda desacelerar un poco, la inflación terminará el año en 10% en cuyo caso sí los actuales lineamientos probablemente hagan caer los salarios en términos reales.
Al terminar la reunión, Abdala reconoció ese desacuerdo pero dijo confiar en que el diálogo con el gobierno lleve a éste a cambiar su posición. Señaló que «un paro general (fijado para el 29 de junio) no está descartado ni resuelto». La decisión definitiva será tomada en la Mesa Representativa de la central sindical que se realizará el día 17.
El gobierno había flexibilizado el año pasado los lineamientos cuando accedió a que los correctivos por inflación puedan aplicarse a los 18 y no solamente a los 24 meses.
Según consigna El Observador, los sindicalistas coincidieron con los representantes del gobierno en que la inversión y el trabajo de calidad es una política anticíclica adecuada para que el país atraviese con éxito la coyuntura negativa. También destacaron la apertura que tuvo tanto el Poder Ejecutivo como el Frente Amplio para que se atienda la inquietud sobre la suba del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en las primeras franjas. El PIT-CNT pedía que ninguno que gane menos de $ 100.000 pague más impuestos, y el gobierno dejó sin tocar a los que ganan menos de $ 50.000.
