El mundo está convulsionado. Mientras en Francia abren 70 mil mesas electorales para comicios municipales, en Italia no solamente están desbordados los hospitales sino también los muertos no pueden ser llorados porque las funerarias han colapsado. España en estado de emergencia sanitaria y en varias ciudades y también países existe una especia militarización total. En América se dio el caso de ser ya sancionados y arrestados en Argentina por violar disposiciones que tienden a amortiguar la propagación del llamado COVIN-19 aunque se le llame más popularmente Coronavirus, olvidándonos que siempre estuvo presente y lo que hoy vivimos es una variación que afecta al aparato respiratorio. Grave para parte de la población, especialmente adultos mayores, y mortal para un porcentaje menor.
Sucede que lo que muchos no comprenden -y hasta yo que soy un loro lo entiendo- el tema pasa por evitar el “pico” de contagio y que se vean desbordados los lugares donde se puede atender al enfermo grave o que necesita asistencia mecánica para respirar, llámese también salas de CTI, algo de lo que pasó en Italia y en algún otro lado.
Los chinos de alguna manera ya están festejando el haber sorteado esa situación, tendiendo a decaer la angustia que vivían pero sin bajar la guardia y jugando a su favor lo disciplinados que son, opuestos precisamente a los tanos que nunca pensaron que el COVIN-19 les caería con fuerza y se propagaría en forma rápida.
En Uruguay siempre vamos un pasito atrás.
Mucha improvisación, aunque parece que ahora se está enderezando el tema, con la enorme ayuda que aporta la ciudadanía con la madurez para tomar el tema y contar con un sistema de salud que está demostrando fortalezas.
El miércoles 11 no había controles en Aeropuerto, el sábado 14 se llenaba una ficha con importante caos, lo cierto que ingresó pasaje de países como España, Italia, Alemania y otros que son a los que hay que poner mayor atención. Otro tema inexplicable es la libre circulación con Brasil y Argentina.
Está bien que se cierren totalmente fronteras, cada persona por sí sola tratará de evitar viajar sin necesidad, es de suponer, pero no está bien que no se haga un control estricto de quienes pasan para un lado y otro de dichas fronteras. No alcanza con preguntar si se tiene un síntoma o no se tiene.
Veamos entonces como sigue esta gesta, a esta altura lo es, y qué pasará en las próximas dos semanas.
Tendrán los ciudadanos del mundo que cambiar las costumbres, y extremar los cuidados. Es una nueva advertencia de la Naturaleza. Tambén la debemos pensar por ese lado.
Seguramente los analistas le buscarán mil vueltas. Pero de ésta debemos salir de la forma mas leve posible aunque sabemos que heridas tendremos a todo nivel, no solamente desde el punto de vista sanitario.
En mi caso particular, como LORITO WEB que soy ya me entré a preocupar porque leí en un titular que se está consultando qué se hace con las mascotas, no sea cosa que se empiece por eliminar a los loros.

