Maldonado, a pesar que a sus playas no está llegando mucha gente, porque el clima perdió ese calor intenso que se vivió en la temporada veraniega, a nivel político y social la temperatura siguió subiendo. La estafa generada por el Cambio Nelson provocada por uno de los principales dirigentes del Partido Colorado de ese departamento, hizo aflorar tensiones de todo tipo. Incluso en el Frente Amplio, donde el ya añejo dolor sufrido por el diputado Darío Pérez de la Liga Federal, por haber perdido todas las veces que se presentó, su principal objetivo que fue ser Intendente de Maldonado, en manos del Partido Nacional, pero el que más le dolió y no pudo jamás superar, fue la derrota en la interna con su colega de Partido, Oscar de los Santos. Eso jamás lo pudo digerir, y fue sobreviviendo políticamente con amargura, haciéndole cometer errores que cada vez se hicieron más notorios y poco defendibles, hasta que hace unos días atrás realizara declaraciones calificadas por el ex intendente de los Santos de “miserables”, expresión que comparte la gran mayoría de los frenteamplistas.
Lo que sigue es precisamente unas líneas escritas por el diputado Oscar de los Santos, a pocas horas que el actual intendente blanco, Antía, sea interpelado por la bancada de ediles del Frente Amplio y acusa de irresponsable a Darío Pérez e incluso pone en duda si solamente es el dolor de haber perdido la elección hace 12 años atrás que disputó en la interna frenteamplista y donde le ganó de los Santos, es simplemente eso y no “un guión escrito en conjunto” con la oposición:
“A escasas horas de que el intendente de Maldonado (Antía) responda en la Junta Departamental por su metida de mano en el bolsillo de la gente más humilde; en el momento en que un representante del Partido Colorado ha dejado a decenas de familias en serias dificultades, (sector político desde donde se le está solicitando la renuncia como secretario general al diputado Germán Cardoso), el diputado Darío Pérez, no ha encontrado mejor forma de preocuparse por el tendal de afectados, con investigaciones judiciales, con resultados inciertos sobre lavado de dinero entre otros, que volver a hablar de las elecciones “perdidas” en 2005 (recordar que fue el Frente Amplio que las ganó, aún a su pesar).
Cuando se habla de una “corrida” de votos hacia “un candidato” y se pregunta para dónde fueron los votos de Sanabria si no fueron para el partido Nacional, antes de “sacar conclusiones”, “conjeturas”, “hipótesis” y “datos que me pasaron” deberían recurrir a la información pública de la Corte Electoral, y confirmar con la documentación existente que efectivamente esos votos, sí fueron para el Partido Nacional.
En base a la misma línea de razonamiento de su edil, el diputado Darío Pérez saca “conjeturas”, donde nada, ni nadie, pueden demostrar tan miserables afirmaciones, y menos explicar, que los votos de Sanabria y Cardoso en el 2005, no hayan ido al caudal de Antía, como ocurrió también en mayo de 2015.
En este contexto, escucho con bronca estas maniobras, que llevan a la confusión generalizada, colaborando con la desinformación, buscando desenfocar la realidad, destilando odio, rencor y oportunismo, favoreciendo a quienes deben rendir cuentas ante la Justicia.
Darío Pérez, aún hoy, sigue lamentando sus derrotas personales. Lejos está de la visión colectiva de la fuerza política que representamos; se ha convertido en el mejor actor que un guionista de la oposición pudiera imaginar; a menos que este guión sea escrito en conjunto…
Ojalá que el próximo viernes 17, su sector ponga en la interpelación la misma energía para defender a los sectores populares contra las políticas antipopulares de Antía, que la que pone para atacarnos en forma permanente”.
