Por Pompidio
Estudios realizados dicen de que en Uruguay estamos con una expectativa de vida de 77 años. La tendencia se ubica en los 82,2 años. Y la expectativa máxima son 88 años.
Y claro. Si uno lo toma de esa forma, tiene dos maneras de saber la verdad: cuenta con los dedos, siendo optimista, y hace números de lo que le falta para llegar a los 88 o directamente, como ahora de veteranos estamos con un grado de asimilación de la nueva tecnología, ponemos la calculadora del celular (primero se ajusta los lentes bien) y a 88 le quita los vividos hasta ahora y ahí se encontrará con la cruda realidad ¿son 5, son 10 o son más? Por ahí ya pasó esa cifra de dos ochos, entonces, si le hace caso a la “cátedra”, vaya despidiéndose de sus amistades.
Si el camino elegido es hacer los cálculos , sea con los dedos o la calculadora del celular, el resultado final, lo deprimirá sin duda. Por lo tanto, mande al carajo a los analistas y VIVA.
Hay que refugiarse en otra filosofía. Y además contar con buenos amigos, como los que tiene el Pepe Mujica.
Es el caso más claro el del Pepe Mujica. Tiene 82 años, y si bien acepta que está más cerca del hoyo que de otro tipo de episodio, siempre tiene amigos que dicen que será candidato a presidente (!!!) y lo entusiasman, aunque diga que no, incluso lo lleva, ese optimismo, a reunirse con otros veteranos, en una asado de camaradería, que por más que se hable de manera informal -es bueno recordar que todo el gobierno del Pepe estuvo caracterizado por la informalidad- se termina transformando en un hecho político.
Tanto es así que algunos diarios, comentando el asado del Pepe, junto a ex intendentes, hablan de una división en el Partido Nacional. Porque al asado fueron solamente los ex intendentes de Larrañaga y según las crónicas, a pedido de Lacalle Pou, no asistieron los ex intendentes de su sector. Tampoco lo hicieron los representantes colorados de la administración anterior. Y por el Frente Amplio solamente asistieron Marcos Carámbula ex intendente de Canelones y Artigas Barrios ex de Rocha.
Nosotros no le decimos que usted haga un asado para abrir los “oídos” y que observe si lo ven sus amigos, a pesar de sus años, como candidato a Concejal Vecinal, presidente del club de bochas de la esquina o el organizador del coro. No haga eso, pero sí puede mandarse algunos asados con los amigos, sin que el médico se entere, y métale para adelante, que la vida es hermosa, a pesar de distintos sinsabores que nos tengamos que fumar.
La del Pepe es la que vale, la de los cálculos de cuánto falta, de nada sirve.
