Charles Carrera, Director General del Ministerio del Interior, reflexionó sobre los femicidios, en el inicio de marzo, conocido como Mes de la Mujer.
En una nota de opinión divulgada por el portal de la cartera, Carrera señaló que el feminismo «no está integrado solo por mujeres, sino que lo integran hombres y mujeres», y que «estamos de acuerdo que víctimas fatales son tanto mujeres como hombres, pero cuando entramos a analizar en profundidad, vemos que hay elementos específicos a cada género que aumentan o disminuyen la vulnerabilidad a ser víctimas de ciertos delitos».
Carrera llamó a tratar todas las muertes violentas, que son igual de importantes, desde una perspectiva de género, porque «los homicidios a varones y los homicidios a mujeres tienen características diferentes y por eso necesitan abordajes y soluciones diferentes, con una base común».
«Los datos presentados año tras año por el Observatorio y de acuerdo también a la experiencia en la región, muestran que los varones son generalmente asesinados por otros varones en el marco de un hecho delictivo. En cambio, la mayoría de las mujeres, son asesinadas por varones conocidos de su entorno más cercano, principalmente por pareja o ex pareja, por otros familiares», anotó Carrera.
El director del Ministerio del Interior señaló que, en los últimos cinco años, 106 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o ex parejas, y en el mismo período de tiempo, parejas o ex parejas, asesinaron a 28 varones.
«Por ello llamamos femicidios a los asesinatos de mujeres llevados a cabo por varones, que sienten que tienen derecho a hacerlo o que en su sentimiento de superioridad hacia ellas efectivizan actos que violentan la integridad física, psicológica, sexual, etc. Los femicidios son la expresión más violenta de las relaciones de poder desiguales entre varones y mujeres y tienen un preámbulo de ejercicio de violencia que incluye distintos tipos de abuso como violación, tortura, esclavitud sexual (particularmente por prostitución), abuso sexual infantil incestuoso o extra-familiar, golpizas físicas y emocionales, etc. El abuso de poder siempre es con violencia, quien violenta intenta conservar su poder recurriendo a la violencia», sostuvo.
Carrera abogó por una ley integral de género, que permitiría coordinar, ordenar y mejorar las respuestas del Estado frente a la violencia, orientar para que en todas las áreas del Estado se desarrollen políticas públicas coordinadas para la prevención de la violencia, mejorar el acceso a la Justicia, mejorar las medidas de protección a las víctimas, que las víctimas puedan realizar todos los trámites judiciales en un mismo lugar y ante las mismas personas y las respuestas sean más integrales y eficaces, que los delitos sexuales contra niños, niñas y adolescentes no prescriban con el paso del tiempo, para tener mejores herramientas para combatir el abuso sexual, entre otros beneficios.
«Es hora de que cambiemos, no sigamos perpetuando la desvalorización de lo femenino ni su subordinación a lo masculino», concluyó Carrera.
