Murió Néstor Tito Goncalves: el último “centrohaf”

Por Eme Eme

Murió el Tito, ayer 29 de diciembre y hoy viernes se produce su entierro en un cementerio privado, el cual será íntimo. Ayer se veló en el estadio de Peñarol, Campeón del Siglo, donde se hicieron presentes muchos es futbolistas, algunos compañeros que aun están vivos y bastante público. Falleció luego de varios días de internación y donde peleó con las fuerzas que le quedaban, con sus 80 años, para llegar al 2017. No pudo ser, pero si bien se va físicamente, quedará en el recuerdo de los parciales de Peñarol por siempre, especialmente los más veteranos y de todos aquellos que amamos el fútbol, y que reconocimos en el Tito una de esas figuras inigualables.

Se le podrá llamar volante, centrocampista, o escribirlo de otra manera para nombrar al gran Tito Goncalves, para mi será el mejor “centrohaf” que vi en mis largas 6 décadas observando fútbol. Un ganador nato. Me podrán decir que hoy el ritmo es otro, que se juega de forma diferente, pero la imagen del “Tito” jamás se me borrará. No era un virtuoso, pero tampoco pata dura. Cuando dominaba el centro de la cancha, tenía una vueltita particular, hacía como una especie de “calesita” sin saber para donde iba a continuar el juego, pero siempre elegía el sector adecuado  por el cual salir jugando.

Logró infinidad de títulos con Peñarol, la única camiseta que defendió en su larga carrera. Había nacido en Baltasar Brum, concretamente en el departamento de Artigas, un 27 de abril de 1936. Pero vino del fútbol de Salto a fines de la década del 50 junto a Braulio Roldán, con quienes fueron amigos durante toda la vida.

Nueve veces Campeón Uruguayo, tres veces campeón de la Libertadores de América, dos veces de la Intercontinental, una vez de la supercopa. Fue el futbolista que más veces defendió la amarilla y negra, alcanzando los 575 partidos. Defendió a la celeste en dos torneo mundiales, en Chile en el 62 e Inglaterra en el 66. Siempre estuvo vinculado a los aurinegros, pasando al retirarse a ocupar cargo de intendente en Las Acacias, lugar donde se formaron varios futbolistas.

En lo personal lo vi llegar de Salto, y pasar a vivir a la calle Acevedo Díaz entre Chaná y Guaná junto a su compañero Roldán. Muchos años vivió en esa zona, incluso casado siguió residiendo en ese barrio. Muy cerca de mi casa. Cuando lo veía me provocaba una profunda emoción. Era recio no solamente dentro de la cancha, sino que fuera de la misma también, pero de gran corazón.

El fútbol uruguayo seguramente tuvo grandes momentos y muchas figuras, aunque hubo una década, la del 60 que Peñarol se destacó por encima del resto, incluso a nivel internacional, con grandes logros. Tenía un cuadro impresionante. Los goleros Maidana y luego Mazurkewich. Zagueros o línea final con gente como Edgardo González, Santiago Pino, Caito Aguerre, el paraguayo Lezcano, el chileno Elías Figueroa, Pablo Forlán, Roberto Matosas,  Omar Caetano, Luis Varela, Tabaré González, el negro Salvador, pasaron o compartieron en distintos momentos esos triunfos, en lo que siempre estuvo, en forma inamovible, Tito Goncálvez. La mayoría de ellos desaparecidos. Y pasar al ataque y encontrarse con figuras como el pardo Abaddie, o Pedro Virgilio Rocha, el mejor volante que vi en mi vida, Pepe Sacía, Lito Silva, Pocho Cortéz, los negros de oro, como Alberto Spencer o Juan Joya Cordero  y Tito jugó siempre con toda esa pléyade de futbolistas, algunos con más trayectoria que otros. Llegó a jugar con Carlos Borges, también estuvo el argentino Linaza en la primera de las copas ganadas a nivel sudamericano por Peñarol, y podríamos nombrar a muchos que no tuvieron tanto brillo, caso Enrique Alfano, Coccinelo, Hein, Roberto García, Leicht y me olvido de otros que también jugaron al lado de este gran capitán.

Que descanse en paz, un saludo afectuoso a su familia, y que sepan que el Tito Goncalves quedará en el mejor recuerdo de los aurinegros y también de los amantes del fútbol.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*