Por Luis Fernández luisfs50@gmail.com (corresponsal en España)
Fue un hecho horrible, por el desenlace, pero terrible por su preparación previa, y sorprendente por la composición del grupo delictivo.
No reúnen el perfil que generalmente asignamos a un barra brava. Hay padres de familia, hay profesionales.
Nuevamente aparecen esos “valores” tan extraños para el Uruguay de hace poco.
Hubiera sido repudiable, si esto hubiera ocurrido por un cruce entre barras a la salida de un estadio, pero fue dolorosa y tristemente peor.
Como en esa fecha un equipo conmemoraba algo, se presumía habría cierta exhibición de banderas. Ese era el objetivo estratégico!!
Un integrante de este grupo, recorrió kilómetros de la capital en moto, buscando alguna “presa”. Este personaje, salió a “cazar” banderas!!!
Se enteraron que Santa Lucía era el lugar indicado y salieron armados con armas y drogas, a la caza de banderas.
¿Por qué? Porque se “subirían” las fotos a las redes, para exhibirlas como “trofeos”.
El Estado hace lo que está establecido. Los atrapó y los está juzgando.
Si nosotros damos vuelta la página dicendo: “¡Qué barbaridad!!” y vamos abuscar otra “noticia”, de algún modo también estamos siendo “colonizados”; sino por “activa”, al menos por “pasiva”.
- Esta gente no son marginales; algunos tienen un nivel de información cultural de medio para arriba.
- ¿Cuántos son? ¿Cuántos “festejarían” al ver esas fotos en las redes? ¿Cuántos hoy pueden estar cercanos a su influencia?
- ¿En qué están pensando los del “bando” contrario que se mueven con esos esquemas mentales? ¿Podemos ser tan ingenuos de creer que la cosa terminará acá?
Cuando hace horas escribíamos sobre el desprecio por el “otro”, poníamos el ejemplo de ese aviso: “¿Te gustaría matar nazis?”
A nuestros jóvenes no les podemos prohibir las redes, que también tienen su utilidad. Pero no debemos distraernos con los problemas cotidianos y dejar de conversar con ellos. También la Enseñanza formal debería hacer algo, sobretodo en Secundaria.
