Por Pompidio
Al ministro del Interior, Eduardo Bonomi no le dan tregua. Cuando se despierta luego de descansar y seguramente poner activo el celular, le deben caer decenas de noticias de esas que te sacan las ganas de levantarte de la cama para iniciar la jornada.
Pero hay cosas curiosas. Como todos hacen conjeturas, sea un conductor de informativo, o que tenga un programa de música o informe sobre el tiempo y más si se es comentarista de fútbol o relator, todos opinan, especulan y le tiran munición pesada a Bonomi, nosotros no nos quedamos atrás y tiramos también algunos disparates para sumarnos al coro.
Parecería que si desaparece Bonomi de la escena todo se puede arreglar.
Hay tantas preguntas para hacer o que nos hacemos que no sabemos si tienen o no tienen relación entre ellas.
Para nosotros en el tema de la violencia, opera la mafia. Aquel que quiera culpar al fútbol, a Peñarol, a Nacional o a otra institución, o lo que se le ocrra, está profundamente equivocado.
El elemento que está perturbando hoy por hoy la tranquilidad de la sociedad uruguaya, es la mafia, que se expresa de distintas maneras, según el ámbito donde se mueva y actúa sincronizadamente.
Lo que aparece en la superficie es que se dividen territorios en barrios, lugares de operaciones donde se pueden mover mejor, obviamente en los espectáculos deportivos, donde se puede pasar más desapercibido, caso la hinchada de Peñarol, que es numerosa. No se meten a delinquir en un partido donde juegue Mar de Fondo que van tres espectadores y algunos familiares. Y pongo Mar de Fondo porque soy hincha del Marde que no ni no.
Lo que queremos decir, que esa mafia, tiene una organización, que puede parecer que actúa anárquicamente, y en ocasiones lo hace, pero en general está bien organizada, están los peces chicos, los intermedios y los grandes. Generalmente los ajustes de cuenta se dan entre los chicos, no se hace una selección de personal en la periferia, ni un casting, y algunos entran al círculo sin conocer las reglas de juego y cuando se desvían, son boleta. Es poco frecuente que entre los mandos intermedios se produzcan ajustes de cuentas, aunque también sucede, y jamás o excepcionalmente ocurre en los poderosos, los ideólogos, que actúan a otro nivel. Y si ocurre no lo percibimos nítidamente.
Y el narcotráfico está entre nosotros y actúa en consecuencia. Hoy todavía se puede decir que es incipiente. Pero está.
¿A la mafia le puede servir que la policía se perfeccione, que se instalen cámaras en toda la ciudad, o el ingreso de nuevas tecnologías para combatir la delincuencia? Para nada.
Las reformas internas en la propia policía para un mejor funcionamiento ¿le sirven a todos los integrantes de dicha fuerza?. A la gran mayoría sí, pero a una minoría no, se opondrá siempre, incluso haciendo la vista gorda.
Bien, pasemos a hacernos algunas preguntas, que para nosotros no tienen respuestas claras
¿Cómo entró un arma al Estadio Centenario? De varias maneras según afirmó uno de los responsables de la seguridad declarando anoche en la tv. Dijo que se descubrieron en alguna oportunidad antes del inicio de un partido importante y revisación previa, alguna que otra arma ya colocada en un punto determinado. ¿Y cómo sucede eso? ¿Tanta gente tiene acceso al Estadio cuando está cerrado?
¿Hubo revisación o no hubo o existió parcialmente, en cada acceso al Estadio?
¿Dan entradas de favor o no dan entradas los dirigentes de Peñarol u otras instituciones?
¿Han generado socios especiales que fueron designados y enviada una lista a la policía y luego en la lista había gente con antecedentes?
¿El referente de la barra brava de Peñarol asesinado hace un año vinculado al tráfico de drogas, tiene alguna relación ese asesinato con este episodio?
La pregunta anterior está en relación que la mujer quemada hace unos días, previamente raptada, era su esposa, ¿y qué buscaban los asesinos o era simplemente una advertencia para alguien?
Entre sucesos curiosos, hace un mes aproximadamente, unos 200 desclazados tomaron como suya la esquina de Av. Brasil y la Rambla, rompieron lo que encontraron a su paso, robaron, etc. y aunque todos sabían lo que pasaría, recién se actuó al final. Y paralelamente en una plaza de la ciudad de Santa Lucía irrumpieron, se vieron las imágenes, algo así como 7 u 8 muchachones, enfundados en camperas de Nacional, y emprendieron a balazos contra un conjunto de jóvenes de Peñarol que estaban festejando el aniversario de su club e hirieron a tres de esos jóvenes. La escena bien del far west, la vimos varias veces en tv y en video en internet, no somos expertos, pero no era difícil de individualizar a los delincuentes ¿y recién ahora parece que detuvieron a 5 supuestos infractores?
Hace también casi un mes, un camión con hinchas de Nacional, luego del partido ante Liverpool en Belvedere tiraron unos tiros e hirieron de importancia a una mujer en la pelvis y no pasó nada…hasta ahora
Hace unos días se bajaron de un camión hinchas de Racing y le dieron una paliza a un hincha de Fénix, luego siguieron su marcha y el hombre fue al hospital y los energúmenos siguieron su vida normal, mejor dicho anormal.
Podríamos seguir. Por eso decimos Bonomi tiene que bailar con la más fea.
Hace poco un oficial de la zona 2, con responsabilidad importante se quedaba con dinero recapturado a los ladrones y terminó preso. Todos los meses, o cae un comisario u otro oficial de menor rango, termina siendo procesado o/y situaciones de ese tipo no son episodios aislados, son bastante reiterativos.
En fin, ojalá que todo se solucione, la población tiene motivos para estar preocupada.
Nadie quiere ser México por ejemplo. Ahora bien, si todos no nos ponemos las pilas estaremos en poco tiempo como está ese hermoso país donde la gente es honesta y de trabajo, pero que tienen territorios en el que mandan las bandas de narcotraficantes
Uruguay si seguimos en la chiquita, y no visualizamos que es un problema de todos, que nada tiene que ver con un partido político, o un club de fútbol, si no comprendemos que el combate debe ser entre todos los hombres y mujeres honestos que existen en este país, y nos decidimos a terminar con la mafia incipiente que va creciendo día a día, estamos en el horno y dentro de poco viviremos la intranquilidad que sufre México.
