Tremendo avance en el rubro solidaridad se dio anoche en la Cámara de Diputados cuando los 82 legisladores presentes en sala aprobaron la “Inserción laboral de personas con discapacidad en el ámbito privado».
Las empresas privadas que tengan 25 o más trabajadores «deberán emplear a personas con discapacidad, en un porcentaje mínimo del 4% de la totalidad de sus trabajadores en todo nuevo ingreso que se genere a partir de la presente ley», se desprende del Art. 1º.
Y aquellos que no cumplan «serán pasibles de las sanciones previstas por el artículo 289 de la ley 15.903», que prevé que la Inspección General del Trabajo puede multar a dichas empresas
El diputado del Partido Comunista Gerardo Núñez defendió el texto alegando que cambia «caridad por solidaridad» y «caridad por derechos» y que está en consonancia con las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo, que aconseja que las cuotas para personas con discapacidad se apliquen también en el ámbito privado.
No opinaban igual algunos legisladores del Partido Nacional, como el caso de Rodrigo Goñi quien sostuvo que el texto «no sólo es la solución sino que se aleja de ella porque quita presión al Estado que es el principal empleador del país y además insiste con medidas que han demostrado ser ineficaces». Para el legislador, se trata de una ley «inaplicable, inadecuada, inoportuna y voluntarista» que «podrá servir para adormecer consciencias, pero no verdaderas soluciones».
Los cambios de ideas seguramente a la población poco le interesa, pero por un lado se afirma por parte de legisladores de la oposición no recargar al Estado y luego se opina todo lo contrario.
La bancada del Partido Nacional presentó durante la sesión un artículo sustitutivo para establecer exoneraciones fiscales a las empresas que contraten personas con discapacidad. Los nacionalistas argumentaron que la obligación insumirá un costo adicional a los empresarios, que debería ser compensado por el Estado.
Finalmente salió predominando lo sostenido por la bancada del Frente Amplio.
