Consejos para pasar un invierno saludable

Consejos para pasar un invierno saludable

Con el cambio de temporada y las bajas temperaturas, nuestros cuerpos reaccionan de manera distinta, tanto por dentro como por fuera: se incrementa la necesidad calórica del organismo, tenemos más sueño y fatiga, y nuestra piel comienza a deshidratarse y agrietarse, además de estar más predispuestos a contraer enfermedades respiratorias. Por todas estas razones, es importante que tomemos las medidas necesarias para disfrutar del invierno con la mejor salud y disposición.

  • Cuidar la hidratación: A pesar de que mucha gente cree que el verano requiere mayores cuidados de hidratación que el invierno, esto no es cierto. Durante el invierno, la piel se deshidrata también por las bajas temperaturas, la calefacción y la ropa abrigada, en razón de lo cual es importante tomar suficiente agua, evitar las bebidas con cafeína, consumir frutas y verduras altas en agua y tomar cuidados relativos a la hidratación de la piel: usa cremas para la piel y bálsamo para los labios, que son un área especialmente sensible dado que tienden a agrietarse.
  • Mantener una dieta equilibrada: El cuerpo consume más calorías durante el invierno, lo que también puede llevar a una mayor sensación de hambre que nos haga descuidar el tipo de alimentos que consumimos. Es conveniente saber que, si bien debemos consumir más alimentos en esta temporada, esto no nos da carta blanca para llenar nuestra dieta de carbohidratos refinados y comidas procesadas. Intenta mantener una alimentación alta en verduras, frutas y proteínas saludables como el pescado y los huevos, e incrementa tu consumo de legumbres, que además de ser nutritivas, son un excelente platillo caliente para los días de frío.
  • Reforzar nuestros hábitos de higiene: Los virus que ocasionan enfermedades respiratorias circulan en mayor proporción durante el invierno, en particular al permanecer en entornos cerrados y con poca ventilación. Es importante lavarnos las manos con frecuencia, taparnos la boca cuando estornudamos o tosemos, con la finalidad de impedir que los gérmenes se dispersen, y evitar el contacto de las manos con los ojos, la nariz y la boca. Es importante también incrementar nuestro consumo de vitamina C, ya sea a través de los alimentos o de suplementos, y actuar con rapidez ante cualquier signo de enfermedades para evitar que empeoren. Incluso si tienes una rutina muy ocupada, hoy en día es fácil ordenar las medicinas y suplementos que necesites para entrega a domicilio.
  • Prestar atención a nuestro consumo de vitamina D: En invierno hay menos horas de sol disponibles, con lo cual la capacidad de nuestro cuerpo para producir vitamina D disminuye. Esto se traduce en una serie de dificultades de salud que afectan el sistema inmunológico, nos causan fatiga, y pueden conducir a otros trastornos como la depresión estacional. Es importante por ello consumir alimentos altos en vitamina D, como el salmón y el atún, los huevos y el queso, o en caso necesario, incluir un suplemento de vitamina D en nuestra alimentación.

 

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