Nuestra sociedad tiene en el fútbol su principal deporte. Lo sigue con la misma intensidad el “polemizar”. Y si se tiñe de política, mucho mejor. Hace unos días los dedos de la playa Brava de nuestro principal balneario, Punta del Este, amanecieron de celeste. Obviamente ante la cercanía del Mundial se miró con simpatía y no pasó más que eso. Ni siquiera fue noticia.

Ahora la Intendencia de Montevideo, viviendo ya las horas previas a que Uruguay esté jugando con Egipto en el inicio del Mundial de Rusia, le colocó camiseta celeste al David, obra de Michelangelo Buonarroti, conocido en español como Miguel Ángel, fue un arquitecto, escultor y pintor italiano renacentista, considerado uno de los más grandes artistas de la historia. Lo cierto es que ahí empezó el “partido” de opiniones de todo tipo. Los cinco dedos casi no tuvo trascendencia, lo del David sí. Lo que nos falta decir que las “polémicas” además de tener un tinte político, hay mucho subjetivismo en nuestra sociedad. Una lástima.
