¡Pica el cartel escondido entre las ramas del árbol!. El objetivo del cartel es avisar al conductor que ponga atención que viene un lomo de burro. Es en Almirón casi Gallinal. Y se coloca en ese lugar por ser un cruce peligroso. Está en pleno Malvín. No pretendemos que el Intendente se suba a su bicicleta y recorra Montevideo con un cuaderno y un lápiz y vaya anotando todas las pequeñas cosas de sencilla solución para luego encarar como corresponde al director del área. Casi ni siquiera decimos que haga algo similar el director. Pero alguien, (si perdemos en Rusia se oirá decir que no sienten los jugadores la camiseta), o sea los montevideanos, podríamos decir lo mismo de los funcionarios municipales que les corresponden estas tareas.
El tema en los uruguayos es la cabecita, como afirma el Toto Da Silveira en sus viejos comentarios de fútbol. Mientras no podamos entender que la ciudad es de todos, la misma avanzará en tecnología, pero no en resultados. Esta foto insignificante como tema, no es tan insignificante, es la demostración más palpable de la burocracia y el “a mi qué me importa”.

