Un estudio realizado por médicos del departamento de Emergencia Pediátrica del Pereira Rossell mostró que en tres años, cerca de 870 niños consultaron por mordeduras de animales, lo que representa un 0,6% de los menores que son atendidos en Montevideo.
El 97% de los niños agredidos por animales fueron por perros, sobre todo de gran porte como pitbulls, ovejeros alemanes y rottweilers. El restante 3% se debió a mordidas de ratas, caballos y gatos.
El estudio realizado en Pediatría del Hospital Pereira Rossell, entre los años 2013 y 15, genera preocupación. «Más de la mitad de los que consultaron eran niños de 6 años. Pero constatamos también que la gran mayoría de los niños mordidos no consultan en ningún lugar», explicó Alejandra Cedrés, pediatra y una de las autoras del trabajo. Según la experta, se estima que por cada niño mordido que consulta a la emergencia hay cinco que no lo hacen. «Los pacientes que suelen llegar son los que tienen algún grado de severidad», aclaró.
Son los menores de 3 años los que sufren lesiones más graves «ya que por su tamaño, suelen ser mordidos en la cara, en la cabeza o en el cuello».
«Muchos requirieron cuidados intensivos y cirugía», dijo Patricia DallOrso, coautora del trabajo y profesora agregada del Departamento de Emergencia Pediátrica del CHPR.
Durante el período estudiado ningún niño falleció por esa causa, pero el año anterior —en 2012— sí. Una niña de 4 años fue atacada por un perro rottweiler mientras se encontraba jugando en su casa en Piedras Blancas y murió poco tiempo después a causa de las heridas. «Eso fue lo que nos motivó a llevar a cabo la investigación», dijo DallOrso.
«En los meses de verano se dan más casos, en esa época la gente suele estar más al aire libre, los adultos están más relajados y los niños están de vacaciones», dijo Fabiana Morosini, otra de las autoras del trabajo. “La mayoría de las veces el hecho ocurre en un ambiente familiar. El riesgo muchas veces está en que el perro visualiza de otra manera al niño: no lo ve como una autoridad porque tienen casi el mismo tamaño o lo invade sin saberlo», dijo Morosini.

