Por Pompidio
Escuchando un programa deportivo, con esto de que Uruguay está jugando las eliminatorias, hubo un corte producto del espacio publicitario y apareció un anuncio que nos pareció fuerte, y diría hasta generador de “alarma pública”. Resulta que la Federación Ancap, gremio que nuclea a los trabajadores de tan importante empresa, decía, palabras más o palabras menos, que los directores y gerentes de ANCAP, han tomado medidas que atentan contra la seguridad de los trabajadores y de los vecinos de la zona cercana a la refinería.
Para nosotros una denuncia gravísima. Porque de ser cierto el comunicado donde se dice que se pone en peligro no solo la seguridad de los funcionarios sino además de los vecinos de la zona, es un tema que debe preocupar enormemente.
Ahora de no ser así como lo afirma el comunicado, también estaríamos ante una denuncia que puede considerarse, para ser discretos en la apreciación, generadora de tensión sin fundamento. Nos parece grave si la situación es como la afirman los trabajadores, y también sería grave que no fuese así, porque con estas cosas no se puede estar generando nerviosismo, incluso entre la población cercana a la refinería.
Por otra parte la presidenta de Ancap, Marta Jara, salió al cruce de las denuncias realizadas por el sindicato de FANCAP, y aseguró que se llevaron adelante 23 instancias de negociación colectiva por el tema de guardias mínimas en Refinación.
“Se realizaron tres reuniones por el tema guardias mínimas antes del 12 de junio, no llegándose a un acuerdo. Luego de adoptada la resolución el 12 de junio por parte del directorio, que redujo las guardias mínimas a criterios técnicos y de seguridad, se realizaron varias reuniones bipartitas y tripartas para escuchar las propuestas y objeciones de FANCAP sobre la resolución, agotándose las diversas instancias”, señaló.
Jara brindó un detalle de las reuniones efectuadas y aseguró que hubo ocho reuniones bipartitas en julio y agosto, dos reuniones tripartitas con el MTSS, MIEM y la Mesa Coord de Entes en agosto, cinco reuniones tripartitas con la IGTSS, relevando los planteos in situ en la Refinería en setiembre y otras cinco tripartitas con el MIEM en setiembre.
Al cabo de estas 23 reuniones en total, con la participación de las autoridades relevantes MIEM, MTSS, IGTSS y de la Mesa Coordinadora de Entes, “el 26/9 el Directorio realizó una propuesta verbal y el 1/10 realizó una nueva propuesta por escrito de acercamiento a las expectativas de FANCAP. Esta consiste en adoptar dotaciones más numerosas que las guardias mínimas que permitan otorgar mayores garantías basadas en la profundización de la capacitación y mejoras de procedimientos y organización del trabajo, solicitando a cambio la cooperación del gremio a tales efectos”, explicó.
La presidenta de Ancap fue categórica al afirmar que no existe ninguna intervención de ninguna autoridad que indique que se está violando la normativa en materia de seguridad industrial.
“No se recibió de FANCAP ningún estudio técnico que respalde los planteos realizados, y que puedan ponderarse frente a los benchmarks internacionales o las recomendaciones de los fabricantes/licenciadores de equipos y procesos. La negociación se llevó adelante a pesar de las medidas gremiales que impiden la puesta en marcha de la refinería, que se vienen adoptando desde el 4 de setiembre”, agregó.
Hizo especial hincapié en que “en ningún momento se ha ignorado el proceso de negociación colectiva, ni se han reprimido medidas sindicales. Los convenios colectivos de 2011 y 2016 han sido incumplidos en lo que refiere a los protocolos de resolución de conflictos (adopción de medidas sin la comunicación correspondiente en forma anticipada, no confirmación del otorgamiento de guardias gremiales, etc.)”.
“La seguridad es una prioridad y no existen reparos en el directorio en este sentido. La gerencia de Seguridad, Medio Ambiente y Salud Ocupacional es independiente de las áreas de producción. Se ha jerarquizado y se han ampliado sus cometidos y sus recursos. Trabajar sobre los procedimientos, el rigor en las operaciones y la capacitación es lo que garantiza una operación segura. La propuesta realizada contempla líneas de trabajo en este sentido”.
“El paro de la refinería fue preparado con mucho tiempo, se programa en detalle y se adelantan trabajos. Es falso que el paro se extiende por motivos asociados a su alcance. Tres meses es un periodo muy largo para los estándares que se manejan en una industria de este tipo, donde en la actualidad no se suele exceder el mes de mantenimiento cada siete años.
“Estamos abiertos al diálogo como se ha demostrado y creemos que es en el interés de toda la sociedad retomar la actividad, centrados en la seguridad y en la eficiencia, defendiendo los intereses de ANCAP y de todo el Uruguay”, concluyó.
