Por Pompidio
Los uruguayos hemos adquirido la costumbre en los últimos años de aceptar por válida toda medida que tomen los gremios. Y nadie, especialmente el partido que respalda al Gobierno, critica duramente lo que se debe criticar. Nosotros, en este Portal de VECINOS, no apoyamos medidas que nada tienen que ver con la inteligencia humana. Somos, suponemos que a ningún lector le pasa desapercibido, defensores de los trabajadores uruguayos. Y sus reivindicaciones. Siempre y cuando las entendamos como justas. Y esta medida de los maestros de Montevideo, nos parece un tremendo error, generando precisamente el efecto contrario al que buscan.
Hoy paran los maestros de Montevideo porque una directora de una escuela recibió por parte de una madre un golpe de puño.
Este acto de violencia que una madre desequilibrada, que vive en una sociedad que tiende a la violencia, debe ser repudiado por toda la sociedad uruguaya. Y los maestros deben tomar medidas que permita dar señales a los niños, sus alumnos, a los padres de sus alumnos, de la gravedad de esa acción violenta. Podríamos señalar todas las acciones reivindicativas que sería sencillo tomar para denunciar este tipo de agresiones. Más, pensamos que se pierden la oportunidad de hablar con los padres, abuelos o quienes lleven y vayan a buscar a esos niños a las escuelas y tomarse media hora para tocar en profundidad el tema. Lo mismo hablarlo con los niños, que serán los adultos del futuro y a quienes los maestros le tienen que expresar valores.
Lo que no pueden hacer los maestros de Montevideo es dejar sin clase a miles de alumnos. Varias son las razones. Una de ellas de enorme importancia: la cantidad de niños que hoy pierden su almuerzo, en algunos casos, puede ser el único del día con calidad nutritiva adecuada. Lo otro son los inconvenientes para padres, también abuelos, tíos, e incluso con madres o padres que no pueden ir a trabajar porque su hijo, que está en una escuela de tiempo completo, hoy las puertas están cerradas.
De estas cosas nosotros al menos, en el Portal de VECINOS no nos callamos, porque nos parece entre otras cosas, que utilizar la herramienta más importante que tienen los trabajadores para defender sus derechos, como es el paro de actividades, lo transforman para el conjunto de la sociedad en una medida totalmente antipática.
Los docentes son un ejemplo, y a quienes debemos admirar porque toman a nuestros hijos o nietos y los encaminan en muchas cosas. Este no es un buen ejemplo.
Y lo más absurdo es que se pare en Montevideo. Los maestros son uno solo. A pocos metros de Montevideo están escuelas limítrofes con la capital. La medida entonces o el golpe de puño llega hasta los límites de Montevideo. En diferencia de tres cuadras, en algunos casos, unos paran y los otros no.
Nos parece que no es el camino a seguir transitando por parte de los maestros de Montevideo por más que se argumente que es una medida tomada hace unos años atrás, y eso no sirve como argumento. Porque si el absurdo fue resuelto hace unos años atrás, bien que podría reverse este tipo de medidas que genera, antipatía hacia el gremio en la sociedad uruguaya y les quita ese prestigio necesario para poder enfrentarse a niños que deben educar. Nosotros no nos callamos. Se equivocaron, es de inteligentes, cambiar el rumbo gremial.
