Por Eme Eme
El juez fue el alemán de origen turco Deniz Aytekin se transformó en la figura del encuentro en el que Barcelona oficiando de local en Camp Nou, derrotó a Paris Saint-Germain (PSG) por 6 a 1, y remontar un tanteador adverso (el partido de ida PSG se había impuesto 4 a 0), y para sumar más tensión en el juego de ayer, cuando iba Barcelona ganando 3 a 0, un golazo de nuestro compatriota Edi Cavani, que recibió un pase de cabeza a la entrada del área, sacó tremendo remate para poner el 3 a 1 y de esa forma obligar a los locales a convertir en lo que quedaba del partido tres goles más si pretendían clasificar. Algo imposible para un equipo normal. Además el gol de Cavani dejó mudo al estadio y a los fanáticos azulgranas e incluso le hizo perder precisión al equipo. Las cartas estaban ya a la vista. Faltaban dos minutos para el final. Los pocos parciales del PSG, festejaban en la tribuna soñando con la eliminación de Barcelona. Ya nadie daba un vintén por Barcelona.
Y apareció Neymar ….y el juez alemán.
Primero porque debió expulsar a Neymar cuando iban 3 a 1, luego de terrible patada de atrás a un rival, fue agresión directa, incluso sin pelota. Neymar es gran jugador, pero es provocador y tiene todas las características de ser un mal deportista, a quien nos parece que le costaría bastante enfrentarse con las defensas uruguayas, porque seguro andaría a los saltitos. Pero en fin, además de antipático deportista, para quien escribe, es un gran futbolista que juega cuando se lo propone. Es o parece, que está en otro mundo, hasta que se enchufa. Y para maldición del PSG, se enchufó Neymar faltando dos minutos para completar los 90 de juego.
Segundo, porque el ingreso al área de De María para liquidar el juego y ponerse 3 a 2, no se concretó porque el penal que le cometió Mascherano a De María no lo cobró el alemán, y además porque De María no supo (o quiso) habilitar a Cavani que ingresaba solo por el centro del área, rematando finalmente el argentino mal, mordido su remate, por el foul que le hizo previamente su compatriota Mascherano.
El partido parecía liquidado, Barcelona tenía que convertir 3 goles y faltaban dos minutos para completar los 90 minutos de juego. Y como decíamos, apareció el brasilero, un magistral tiro libre ejecutado por Neymar.Golazo. Se puso entonces el partido 4 a 1 a favor del local, y el silencio del estadio, la multitud de culés, empezaron nuevamente a palpitar.
Luego vino el penal que inventó otro futbolista candidato a expulsión y amarillas en cada partido que juega, que es nuestro compatriota Luis Suárez. Gran jugador, pero que a nosotros nos sigue preocupando su indisciplina. Juega al límite e inventa faltas, y justamente inventó una infracción dentro del área, para muchos una viveza, que el pésimo juez alemán transformó en penal, convertido por Neymar. Fue el quinto tanto de Barcelona. Y criticamos a Suárez porque pensamos en la celeste. Nosotros somos débiles en comparación con el poderío de Barcelona. Los jueces, son los jueces. El alemán debió no cobrar el penal y sacarle amarilla, y era la segunda amarilla de Suárez y expulsión. Jugando por Uruguay hace lo mismo, y seguro que este mismo alemán, no cobra penal y lo termina expulsando por simulación de faltas.
A un gol de la hazaña y con cinco minutos de descuento por jugarse, el Barça se fue arriba con el corazón en la mano. Y otra vez Neymar, un gran pase de brasileño ambientó el sexto gol, obra del volante Sergi Roberto, punto culminante de una jornada futbolera histórica
Tras el milagro, Barcelona llegó a los cuartos de final, instancia en la que por ahora están adentro Real Madrid, Bayern Munich y los también alemanes de Borussia Dortmund, que ayer golearon 4-0 a Benfica de Portugal y siguieron de largo en el torneo
En el inicio del juego, Barcelona había arrancado bien ya a los cinco minutos del segundo tiempo ganaba 3-0 por los goles de Luis Suárez, Layvin Kurzawa, en contra -estos dos en el primer tiempo-, y Lionel Messi, de penal, el gol que metió Edinson Cavani a los 62 minutos pareció desactivar la posibilidad de una hazaña.
Barcelona quiso, el PSG mereció perder por ser timorato, y Cavani seguramente se aseguró el pase al Real de Madrid, quien seguramente lo contratará para seguir vacunando a los culés.
