Por Eme Eme
Peñarol le hizo 7 goles a Jorge Wilsterman. De eso hace 57 años atrás, cuando los aurinegros debutaban en la Libertadores en el año 1960. Luego vino la obtención de la primera Libertadores, posteriormente otras copas, e incluso también logro a nivel Mundial.
Hoy la realidad es otra. Pasar la serie inicial, es el objetivo. Y así partieron a jugar, los dirigidos por Leo Ramos, rumbo a Cochabamba a enfrentar al mismo equipo (distintos futbolistas) con el que habían jugado hacía más de 5 décadas atrás. Claro el 7 a 1 fue en el Centenario, en el partido de ida en la altura esos mismos equipos del año 60 terminó el juego igualado en un gol.
Y aquellos 7 goles se convirtieron ahora en 6 goles en contra como venganza de los bolivianos, aunque para comparar bien, debemos hacer notar que hubo una diferencia, entre el 60 y ahora, de 2.800 metros de altura y 57 años de distancia. Y el actual Peñarol a nivel internacional, es un verdadero desastre, casi que no puede salir de fronteras. Ningún gol en los cuatro partidos jugados a nivel local había recibido, y en solamente 90 minutos en el campo internacional, ante el fútbol más discreto del continente y un equipo de media tabla del fútbol boliviano, se trae nada menos que seis goles.
Claro, lo sencillo será tirarle las culpas a Juan Boselli que ingresó para darle aire a Peñarol y en cinco minutos se hizo expulsar, totalmente sacado, de pique una amarilla y enseguida otra infracción fuera de lugar para irse a las duchas.
¿Por qué Boselli? El tema es quién lo pidió, qué técnico lo hizo incorporar, etc. Lo real es que se le ocurrió al presidente Damiani, en una conversación con el contratista Boselli (padre del futbolista) y este joven deportista, desembarcó en los aurinegros, para jugar en más de un año, pocos minutos. O sea nada de echarle las culpas al joven Boselli. No es excusa para la goleada.
Tampoco lo es la altura. Defensor Sp. jugando un poco más alto, hace 15 días atrás, enfrentando en Quito nada menos que a Liga de Quito, un equipo 10 veces superior a los bolivianos, no solamente hizo gran partido, sino que mereció la victoria que se transformó en empate, producto de un gol convertido por los locales en tiempo extra.
Peñarol jugó rematadamente mal. Una defensa que fue un tembladeral, especialmente por parte de Arias, que juega al bulto, a imponer presencia y provocó con su entrega, los mismos errores que adornan su carrera y que precisamente en los violetas también había mostrado. Mucha entrega, pero poco fútbol. Tampoco es Arias el culpable de la derrota. El equipo todo jugó un mal partido, y es de esperar, que se rescate algo positivo del juego. Más humildad, menos el hacer creer que el estilo “es jugar a los Peñarol” o declarar que “es lo que la hinchada quiere” , porque es equivocarse profundamente y desconocer a Peñarol. Los aurinegros, sus logros, no fueron por meter, sino por jugar al fútbol, aquellos hombres, Abaddie, Rocha, Sacía, Spencer, Joya, Lito Silva, Cortéz, y otros, obvio que metían, seguro que eran hombres dentro de un campo de juego, claro que sacaban muchas veces fuerzas de donde no tenían, pero lo primero era que jugaban bien al fútbol. Hoy hay mucho de marketing, y son más las veces que se vende humo de lo que realmente se juega al fútbol
Esperemos que este mal comienzo sea el principio de un buen final, y lo tengamos que ubicar dentro de unos meses, en un simple porrazo al caerse de la altura y tener que decir, que este Peñarol es el Peñarol de siempre, el de los grandes títulos. Difícil para Sagitario, pero no imposible, siempre repetimos lo mismo, el fútbol uruguayo es imposible de imaginar qué pasará con el partido próximo.
La victoria local fue por 6 goles a dos. Demasiado.
Cancha: Estadio Félix Capriles de Cochabamba (Bolivia).
Arbitró el peruano Víctor Carillo.
PEÑAROL: Gastón Guruceaga, Alex Silva (60′ Juan Boselli), Ramón Arias, Iván Villalba, Lucas Hernández, Guzmán Pereira, Tomás Costa (41′ Nicolás Dibble), Nahitan Nández, Cristian Rodríguez, Gastón Rodríguez y Junior Arias. Director técnico: Leonardo Ramos.
JORGE WILSTERMANN: Raúl Olivares, Omar Morales, Alex Da Silva, Edward Zenteno, Juan Pablo Aponte, Cristhian Machado, Fernando Saucedo, Marcelo Bergese (70′ Luis Cabezas), Cristian Chávez (63′ Rudy Cardozo), Thomaz Santos (86′ Franco Olego) y Gabriel Ríos. Director técnico: Roberto Mosquera.
GOLES: 6′ Gabriel Ríos (JW), 26′ Thomaz Santos (JW) de penal, 32′ Gabriel Ríos (JW), 48′ Gastón Rodríguez (P), 69′ Gastón Rodríguez (P), 73′ Edward Zenteno (JW), 84′ Rudy Cardozo (JW) de penal, 87′ Franco Olego (JW).
Expulsados: 54′ Gabriel Ríos (JW), 65′ Juan Boselli (P).
