Por Pompidio
Los supermercados Disco, Geant y Devoto hoy sus trabajadores sindicalizados hacen paro. Y tienen un justificativo muy claro. Luego de haber logrado avances en las negociaciones, cuando pedían entre otras cosas, un salario de 20 mil pesos, cifra para nada disparatada para los cientos de miles de pesos que ganan estas transnacionales, han tomado represalias contra los trabajadores, cambiando turnos, modificando licencias, y otros “castigos” administrativos más, demostrando una forma de relacionarse con los trabajadores que pensábamos que estaba perimida.
Surgió en las redes, como un disparador, la sugerencia de no comprar en solidaridad con los trabajadores en esas firmas hasta no estar resuelto el tema.
Son aspectos de las relaciones laborales, que transitando el siglo XXI no se pueden comprender.
Por lo menos vemos situaciones extrañas en algunos empresarios. Por ejemplo en esta fechas tan especiales, se le ocurre a la empresa de ómnibus cuyo propietario es Sánchez Padilla, despedir al presidente del sindicato. Tomar esa medida, era obvio, que el conjunto de los trabajadores respondería con un paro que afectaría a miles de usuarios, que incluso tiene que viajar al interior para pasar con sus familias.
Estaba en la tapa de cualquier libro de lucha sindical, que una resolución de ese tipo de la peatonal, traería la respuesta que trajo. Por lo tanto, da la sensación que se puede pensar en una especie de provocación inútil, o un arrebato de rabia ante la impotencia que sienten de tener que aceptar nuevas reglas de juego que son bien precisas, y que cuentan actualmente con un Ministerio de Trabajo que defiende al trabajador, como es lógico que así sea y al cual no se adaptan muchos empresarios, que pretenden seguir viviendo en épocas pasadas, donde el Ministerio de Trabajo tenía poca afinidad con los trabajadores y sí mucha consideración con el “patrón”.
Poca gracia debe hacer, a muchos, que hoy el personal doméstico tenga derechos que no tenía. Y menos gracia le debe hacer a los dueños de campos donde antes el “peón de estancia” pocos derechos tenía.
Alguien decía hace pocos días que la negociación tripartita, entre empresario, trabajadores y Ministerio de Trabajo vino para quedarse. No lo sabemos, hoy podemos asegurar que sí, mañana no lo sabemos. Siempre el Ministerio de Trabajo puede cambiar de mano. Nunca digas nunca.
