Por Pompidio
Tabaré desde Europa, mandó mensajes terminantes en cuanto a poner punto final a la violencia en el fútbol, y actuar con la firmeza necesaria para erradicar en lo posible esa impunidad en la que actúa la mafia, y sus imbéciles seguidores. Porque la mafia es una cosa, que tiene otras raíces, pero aquellos que son utilizados, como los integrantes de las llamadas barras bravas son pequeños personajes, que hay que terminar barriéndoles y sacándolos “del forro” aunque a oídos delicados no les guste el término.
Pero ahora es el turno de la suciedad en la ciudad. Especialmente alrededor de los contenedores y en cualquier lugar donde exista un recipiente para volcar basura.
La foto enviada por una lectora, destaca una buena idea. En las paradas de ómnibus, han puesto bolsas, para que se tiren boletos, elementos pequeños y que ayude a no ensuciar los alrededores de una parada de ómnibus. Pero no hay caso. Se necesita emplear o tomar las palabras de Tabaré. Hay quien tira basura, y también está la falta de recolección donde al no pasar frecuentemente el servicio de limpieza de la Intendencia, sucede lo que muestra la fotografía.
Y si le sumamos hurgadores, entonces hacemos el combo perfecto para “mantener” sucia la ciudad.
El Intendente Martínez, ha pedido paciencia. Hasta el próximo año. Vienen más camiones. Dudamos que esa sea la solución. El problema está en la cabeza, del gremio en primera instancia, también de buena parte de los vecinos, y no olvidar a los hurgadores.
Por lo tanto por más camiones que vengan, que curiosamente los camiones de la Intendencia son los más débiles que se construyen en el mundo entero, porque frecuentemente están rotos, y parecería que no existen mecánicos o repuestos o vaya a saber qué, lo cierto, es que sin tomar medidas fuertes, también con los vecinos y los hurgadores, da la sensación que no se aprende.
Siempre ponemos un ejemplo. Pueden llamarlo algunos o tildarlo de ser represivo. El fumar dentro de un local cerrado, o manejar con alcohol en sangre. Con severas multas, los “vivos” dejan de ser vivos. ¿Es represión? Sí lo es, pero en los países adelantados, donde no hay ni una colilla de cigarrillo tirada en el piso, no se nace con esa educación, entró con “represión” , fuertes multas que hoy aun se aplican.
Y siempre cuento una anécdota que le ocurrió en la URSS, en aquel entonces hoy Rusia, a un amigo. Tiró el boleto cuando bajó del ómnibus, no pasaron 10 segundos que lo pararon y demostró que era extranjero y se salvó de la multa, pero tuvo que recoger el boleto y tirarlo en un recipiente. “Aprendí enseguida” me comentó, y los otros 15 días que estuvo en dicho país, no se le pasó por la cabeza tirar ni una miga de pan.
Muchas veces la “letra con sangre entra”…lamentablemente.
