Todas las unidades de transporte colectivo de pasajeros tendrán dos asientos preferenciales para personas mayores, de acuerdo a una resolución de la Intendencia de Montevideo.
La decisión apunta a seguir consolidando los derechos de accesibilidad, movilidad y salud de este sector de la población, establecidos en la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores. Montevideo integra la Red Mundial de Ciudades Amigables con las Personas Mayores, en el ámbito de la Organización Mundial de la Salud.
Varios elementos conforman condiciones básicas para garantizar viajes cómodos y seguros a las personas mayores, como la altura de los escalones de acceso, los sistemas de sujeción manual para caminar dentro del ómnibus, la distancia que se debe caminar desde el ascenso hasta sentarse y la disponibilidad de asientos.
En el caso de los asientos, serán preferenciales para personas mayores los dos primeros que miren hacia adelante de la unidad, del lado de la puerta.
Se desarrollará una campaña de difusión, que contribuirá a incorporar esta preferencia en la cultura de los usuarios, como ya existe para mujeres embarazadas, personas con discapacidad o que viajan con niños pequeños.
La difusión comenzará con la señalización dentro de cada uno de los ómnibus. La Secretaría para el Adulto Mayorconfeccionará autoadhesivos que irán pegados sobre los respaldos de los asientos destinados a este fin.
Ciudad amigable
La población del Uruguay presenta un alto envejecimiento, resultado de un aumento de la esperanza de vida y mejora de las condiciones en que se desarrolla. El 20% del total son personas de 60 y más años y el 85% son autoválidos.
Uruguay es el segundo país más envejecido de la región, después de Cuba. Las proyecciones indican que en Uruguay irá incrementando la proporción de personas mayores de 60 años. La prolongación de la esperanza de vida producirá un aumento de la población de 75 años y más dentro del conjunto de personas mayores, proceso conocido como “envejecimiento del envejecimiento”.
Los resultados de la proyección nacional indican que a partir del año 2034 la población de 65 y más años superará a la menor de 15 años. Para 2050 se proyecta que la población de 65 y más años alcance el 22,3% del total y que la población infantil se reduzca a 15,5%.
Este proceso implica importantes desafíos y requiere políticas sociales específicas, que la Intendencia ya está desarrollando, entre las que se incluyen estrategias sobre accesibilidad y movilidad personal.
El transporte público resulta el principal medio de traslado de esta población, por lo que es importante intervenir. La ciudad amigable con las personas mayores reorganiza sus estructuras y servicios para que sean accesibles y adaptadas a las diferentes necesidades y capacidades de los individuos, fomentando su participación.
