(Mario Morosini: como me voy a presentar a las elecciones para Concejales Vecinales del CCV7, me estoy tomando el trabajo, en base a mails, de ir preguntando a muchas vecinas y vecinos, cuáles son a su manera de ver, las prioridades para la zona, y las ideas que les parece oportuno aportar y realmente, quedé gratamente sorprendido. Recogí más de un centenar de respuestas. Algunas ideas brillantes, de sencilla aplicación en muchos casos y necesarias de escuchar, porque un buen Concejal Vecinal, no termina haciendo una buena labor si no escucha a sus vecinos. No existen los iluminados. Existe el aporte de todos. Y es por eso que la Sra. Ibarburu que tiene gran experiencia en estas lides, más los años que lleva viviendo en la zona, me envió su respuesta, en base a estas reflexiones, que me parecieron interesantísimas y que las vuelco al conjunto de los lectores.)
—————————–
“No puedo evitar ver el tema del Concejo Vecinal, no desde afuera ni como simple vecina. Nunca fui Concejal pero he estado cerca y dentro del proceso de Descentralización desde los primeros documentos del FA en 1989.
Entonces no veo el tema del ROL del Concejo como una cuestión de hacer una lista de temas del barrio, sino como una cuestión de diseño de ese rol en el marco del interrelacionamiento complejo de Intendencia, Municipio (alcalde y Concejo Municipal), Concejo Vecinal y CCZ. Es allí donde hay cortocircuitos que se refuerzan constantemente, por falta de una revisión (re-visión) general del tema. La fuerza política que impulsó el proceso sigue hablando de descentralización y participación, pero tampoco le hinca el diente a cómo se han desarrollado y deformado las instituciones que lo componen.
La participación de la gente existe en el seno de la sociedad. Institucionalizarla en un organismo como el Concejo Vecinal implicó e implica, si no se ubica bien a ese organismo, el riesgo de que este actúe como tapón sofocando la participación silvestre y real, o quede totalmente al margen, convirtiéndose, en el mejor de los casos, en una comisión de vecinos más. Ambas cosas han sucedido, al principio la primera, y ahora cada vez más la segunda. Es significativo ver qué lugar le dan las autoridades municipales a los Concejos en el diseño de las políticas locales, en los cabildos de “rendición de cuentas” del Municipio, en la gestión de las obras de presupuesto participativo.
Está bien, y es fundamental, que los Alcaldes y Concejos Municipales se vinculen directamente con las organizaciones locales de su zona. Obligarlos a hacerlo a través de los Concejos Vecinales distorsionaría todo, y crearía conflictos que no le hacen falta a nadie. Pero es la autoridad municipal la que debe pensar y desarrollar un lugar que deba ocupar el Concejo Vecinal en esa relación. Un lugar que no es el de una comisión cualquiera. No sé cómo se debe hacer, cada Alcaldía debería pensarlo, discutirlo y acordarlo. Lástima que en el E, con la actual mayoría y ese alcalde,(lo que está en negrita por ahí está demás, pero vos ve) no les interesa lo suficiente el tema. Pero en el período anterior, cuando supuestamente el tema era del cerno programático, tampoco se pudo hacer.
Con el correr de los años, el Concejo Vecinal está lejos de ser lo que se veía en los documentos fundacionales del FA, ni la Intendencia ni los Municipios ni ellos mismos se ven cumpliendo un papel tan fundamental.
En lo que sigue me baso en mi conocimiento del zonal 7.
Entre los factores que impiden que un Concejo, aun con la mejor voluntad, cumpla un rol significativo están:
- Sus dificultades para funcionar colectivamente y fijarse un rumbo estratégico y planes de trabajo, incluyendo la elaboración de propuestas en contacto con los vecinos organizados o no que los rodean.
- Aun si tuviera capacidad de elaborar propuestas, no está claro ante quién puede y debe gestionarlas. Ante los vecinos, sin duda, pero si las propuestas surgen de necesidades de los vecinos, ¿a quién se dirige el Concejo para que le den bolilla y no le digan que sí como a los locos, ni se pierda la propuesta en espesos laberintos? ¿Al Alcalde? ¿Al Concejo Municipal? ¿A una comisión del Concejo Municipal? ¿A un departamento de la Intendencia?¿Al director del CCZ?¿Al equipo social del CCZ? Todos esos actores existen pero me temo que no se ven a sí mismos como una maquinaria aceitada, por lo tanto tampoco lo son. Hay chacras, triángulos de Bermudas entre un escritorio y otro, etc.
- El Concejo Vecinal es y debe ser autónomo, pero más por costumbre que por otra cosa muchas veces actúa como si fuera una dependencia del gobierno municipal. Eso conviene a la inercia de las autoridades que prefieren el control a la autonomía. Es cierto que el Concejo “depende” de las autoridades municipales para recursos, capacitación, etc. Pero eso no debe “comprar” su autonomía. Necesita ser consciente de eso todo el tiempo.
- Un capítulo especial merece la relación con el CCZ. Está establecido que los equipos sociales, de comunicación y alguna infraestructura (camioneta, equipos de sonido, impresos, sillas, etc.) estén a disposición de actividades del Concejo Vecinal. Eso está bien pero de alguna manera condiciona la autonomía e independencia del Concejo, sobre todo con respecto a los equipos sociales del CCZ que, aun con las mejores intenciones, si el Concejo no está alerta termina llevando el control de lo que hace. El equipo social interviene en la capacitación del concejo, y si el Concejo en su conjunto no tiene una visión y definición clara de qué papel darle, se producen anomalías. Me tocó alguna vez ver actuar a una asistente social que iba a todas las reuniones y las dirigía, y eso porque estaba comprometida con la participación. Con los años se impone la tendencia de que no es el Concejo el que se dirige al CCZ, sino alguna concejal que vive cerca y es la que va a hablar directamente con un funcionario, y así salen las cosas. Eso es práctico, pero no hace a la claridad del rol, la autonomía y el control del Concejo sobre lo que hace.
- En todo el trabajo del Concejo Vecinal con los vecinos, es importante diferenciar las demandas de los vecinos individuales de la relación con los vecinos organizados en comisiones, etc. La demanda del ciudadano individual generalmente se canaliza directamente en el CCZ, pero el Concejo Vecinal debe estar al tanto, para olfatear por dónde están las dificultades y proponer. La relación con las organizaciones sociales tiene otro peso, y otro valor en el objetivo estratégico de promover la organización exitosa de los vecinos.
- Hay un nudo allí que hay que ver claramente para desentrañarlo: una cosa son las comisiones vecinales propiamente dicha, y otra la comisiones del Concejo Vecinal. Pero con los años, y porque en las comisiones del Concejo Vecinal pueden participar vecinos que no son concejales y lo hacen, algunas Comisiones del Concejo funcionan como comisiones de vecinos. No está mal, pero hay que asimilarlo y ver cómo el Concejo trata a esas comisiones como propias, integrándolas a su funcionamiento en plenario, sin quitarles cierta independencia.
El Concejo Vecinal puede y debe elegir de qué temas ocuparse –los que interesan a los vecinos, claro- y esos van desde temas concretos hasta planes ambiciosos. Si logra incorporarlos en un plan de trabajo, mejor, pero hay temas que van surgiendo independientemente de los planes. Temas no van a faltar pero ahí, una vez más, todo depende de la capacidad del Concejo para planificar, y de saber a quién debe dirigirse para conseguir respuestas – con el peligro de que no tener respuestas desgasta al Concejo y a la visión que el vecino tiene de él.
Si lograra la labor titánica de vencer los obstáculos que detallé más arriba, en mi opinión lo mejor que puede hacer un Concejo Vecinal es
A. Planificar y realizar actividades que involucren a las organizaciones sociales, comerciales, sindicales, educativas, etc. de cada subzona o de toda la zona.
B. Llevar a cabo campañas de información a los vecinos sobre sus derechos. No se trata de que el Concejo actúe como vocero del Municipio sino que llegue a los vecinos con información sobre los trámites y actividades que se pueden hacer en el CCZ, en el Municipio o en otras reparticiones gubernamentales o privadas. Por ejemplo sobre trámites de levantamiento de podas o de basura especial, sobre cursos públicos o privados, etc.
C. Difundir su existencia y sus actividades entre organizaciones y vecinos, por todos los medios: volantes, listas de correo electrónico, SMS, Wasap, página web. Hoy en día no es admisible que un Concejo Vecinal no tenga vida electrónica.
Para ello el funcionamiento de los Concejales por subzonas es un factor muy importante y facilitador de las acciones.
Como ejemplos de cuatro temas concretos que veo en el barrio (hay muchos más, claro), y que son de distinta envergadura e involucran a distintos centros de decisión:
- La basura alrededor de los contenedores. El Departamento de Limpieza trabaja ahora con los municipios para encontrar procedimientos. En este, como en otros casos, la opinión de los vecinos cuenta. ¿Qué papel puede jugar en esto el Concejo Vecinal con los vecinos y con el municipio ¿Participando en las reuniones? ¿Proponiendo? ¿Difundiendo? ¿Organizando jornadas de limpieza?
- La falta de refugios en paradas de ómnibus. (Esta es mía, vivo en la calle Candelaria donde hay solo 3 paradas de ómnibus y ninguna de las 3 tiene refugio). ¿Quién lo resuelve? ¿Quién hace el relevamiento y cuándo? Hasta hace unos años venía cada tanto una consulta de la IM y el concejo podía enviar una lista. Nunca se supo si se tenía mucho en cuenta la lista (porque la IM tenía su propia lista, y el CCZ otra). ¿Tiene el Concejo Vecinal posibilidad de hacer (o mandar hacer) un relevamiento propio y gestionarlo por su cuenta?
- El mantenimiento de los locales municipales que hoy son centros culturales – y en este zonal son muchos. A menudo se otorga la partida inicial para construir un local pero no se prevén los rubros para el mantenimiento –se rompe algo y chau proyecto. Esto da lugar a conflictos constantes entre las comisiones que actúan en esos locales y los diversos órganos (CCZ, Alcaldía, departamentos de la IM) ¿Qué rol puede cumplir el concejo?
- Una instancia interesante en la que se da participación al Concejo Vecinal son los PLAEDEZ, planes estratégicos zonales. No sé si se están haciendo todavía, en un tiempo participaban en la elaboración algunos concejales, no sé si designados por el Concejo o voluntariamente, pero no me consta que el Concejo como tal los asumiera como suyos”.
