El diario La República, publica hoy lunes un reportaje a quien nos parece responsable de cambios sustanciales que se vienen operando en la ciudad de Montevideo y que seguramente se irán apreciando en el correr del actual período de gobierno. Por ser de sumo interés, lo reproducimos para los lectores de VECINOS.
El pasaje de Ramón Méndez de coordinador del Sistema Nacional de Cambio Climático al de asesor del intendente Daniel Martínez no sorprendió. Méndez tiene un fuerte vínculo personal con el titular de la I.M.. Fue el propio Martínez el que lo llevó a la Dirección Nacional de Energía, cuando era ministro de Industria y Energía. “Con Daniel compartimos aquello de las decisiones basadas en los estudios, de gestionar adecuadamente y potenciar los equipos humanos, así como implementar una transformación estratégica hacia el futuro”, manifestó Méndez en entrevista con LA REPUBLICA.
Desde fines de junio, Méndez se ha convertido en una especie de jefe de gabinete del gobierno de Montevideo y un coordinador en quien el intendente Martínez deposita toda su confianza. El intendente le encomendó coordinar los seis grandes ejes que llevará adelante el gobierno de Montevideo. Enfatizó que la I.M. debe gobernar con la gente y no para la gente. Méndez afirmó que el primer año de la intendencia fue para apagar incendios y que “ahora viene el momento de hacer las transformaciones”.
¿Cómo fue su pasaje del Ministerio de Vivienda y Medio Ambiente, en el rol que desempeñaba en el Sistema Nacional de Respuesta al Cambio Climático, a ser asesor del intendente Daniel Martínez?
Me motivaron dos cosas. El proyecto que lleva adelante Daniel (Martínez) y el equipo humano que tiene es sumamente interesante. Hay una gran oportunidad para hacer transformaciones importantes en la ciudad. La posibilidad de sumarme a ese desafío me pareció muy importante. En segundo lugar por mi vínculo personal con Daniel. Él es un referente personal de una cantidad de cosas; fue él el que me trajo a la política, y me eligió como Director Nacional de Energía cuando era ministro en el año 2008. Volver a trabajar con él, con su visión estratégica, de analizar los problemas y ver de qué manera hacer política pública, es muy parecida a la que a mí me gusta.
Descubrí un equipo muy interesante y comprometido, con la claridad en el objetivo de la transformación de la ciudad y eso me resulta muy motivador. En ese contexto, Daniel me pide que me concentre en la coordinación de las políticas departamentales. La potencia de coordinar políticas que parecen diferentes; de no hacerlo perdemos un montón de posibilidades. La coordinación debe ser estratégica y no en la gestión de todos los días sino en apuntar a la transformación estratégica de Montevideo.
En estos casos estoy trabajando codo a codo con cada uno de los directores de Departamento y de División para ver las posibilidades de esas dos cosas: de no quedarnos en la gestión del día a día y transformar los problemas en oportunidades.
¿Qué pasó en el ministerio de Vivienda, porque hubo alguna versión que decía que no estaba a gusto en esta cartera?
De ninguna forma. Fue muy interesante el pasaje por el Ministerio y tuve un apoyo muy importante para algo tan relevante para el país, como poder conducir el equipo que negoció todos los acuerdos de París (por el cambio climático) y la relevancia que ello tiene para nuestro país. Solo tengo agradecimiento que me haya dado esta oportunidad. Estoy acá en la Intendencia, porque tenía más posibilidades de aportar mi experiencia a este proyecto. No porque hubiera algún tipo de dificultad o deseo de irme del MVOTMA.
¿Uno podría percibir que el intendente Martínez se lleva para su equipo de gobierno a un “peso pesado” del gobierno nacional, para realizar una tarea que quizá no tenga tanta visibilidad?
A mí la visibilidad no me importa. Lo que me importa es poder acostarme todas las noches tranquilo que con mi trabajo estoy ayudando a transformar el país. Eso es lo que me importa. Tengo una sola vida y una cantidad de posibilidades y elijo aquella que tengo más chances de poder ayudar a tener un país mejor. Este proyecto de Daniel en la Intendencia es un proyecto transformador, y que después del primer año de apagar incendios, ahora viene el momento de hacer las transformaciones.
¿Cuál es la tarea concreta que realiza en la Intendencia?
Llego todos los días a las 9 de la mañana y me voy a las 9 de la noche. En ese régimen estoy dedicado a reuniones internas de coordinación. El trabajo es transversal a todos los departamentos a fin de maximizar los esfuerzos. El intendente me encomendó dedicarme a seis grandes temas que son prioritarios para la administración.
¿Puede enumerarlos, cuál vendría a ser el primero?
El primero tiene que ver con la planificación estratégica. La necesidad que la gestión sea tratada globalmente. Que esa gestión interna esté aceitada y tenga una mirada de transformación de la ciudad. Que tenga objetivos estratégicos claros y derramen sobre cada uno de los departamentos y de las divisiones y le de un sentido global de transformación a la política que lleva adelante la institución. Se busca un involucramiento de los funcionarios que estén comprometidos con un modelo de transformación de la ciudad. Que conozcan lo que hacen y porqué lo hacen y al servicio de qué proceso de transformación está. Eso tiene que tener metas, indicadores claros y que los funcionarios sepan qué es lo que tienen que hacer. Eso tiene que ver también con un cambio en la cultura laboral donde la información calificada para la toma de decisiones y el análisis por proyecto pase a ser la forma de metodología de trabajo.
El intendente ha hablado de la importancia del relacionamiento entre la administración y los montevideanos. ¿Ese caso es tenido en cuenta en las políticas a desarrollar por la IM?
Sí. Lo que Daniel quiere es tener una intendencia que trabaje con la gente y no para la gente. Que la gente pueda prestarnos sus ojos para ver cómo estamos conduciendo la institución y qué debería de haber en la ciudad y de que manera interactuar con cada uno de los ciudadanos. Esto no es algo nuevo pero lo que se pretende es poner un énfasis mayor en este tema. Hay una cantidad de proyectos que están proyectándose, como la ventanilla única, para que cada organismo que se vincula con la I.M., la administración lo vea como una unidad. Por eso hay que trabajar con la gente y no para la gente.
¿Cuándo dice que la IM debe trabajar con la gente puede sonar como eslogan, pero detrás de eso tiene que haber medidas concretas o acciones que tiendan a ello?
Por su puesto. No alcanza con tener una línea telefónica o una web para recibir los planteos de la gente. Es una transformación de la gestión para hacer posible que efectivamente las opiniones de la gente lleguen efectivamente al diseño de las políticas públicas. Ejemplo de esto, la semana pasada se lanzó una aplicación por la cual todos los usuarios de transporte colectivo pueden en tiempo real hacer cualquier tipo de denuncia o comentario que quiera hacer sobre el funcionamiento del transporte. Desde una radio que esté demasiada alta o un chofer que habló mal, un servicio que llegó tarde, un ómnibus que estaba sucio y una frecuencia que no existió.
Pero también es importante que esos reclamos no caigan en saco roto.
Esos reclamos de los usuarios llegan tanto para la intendencia como para la empresa de transporte respectiva. Incluso, la aplicación le permitirá a la persona enviar una foto y cargar algún comentario. El mecanismo que aplicará la Intendencia es de un seguimiento de si se repite el hecho o si se trata de fenómenos aislados. Ese es un ejemplo de decir de hacer las cosas con la gente.
“Infracciones de tránsito disminuyeron un 30% por el Centro de Gestión de Movilidad”
El tema de la movilidad y el tránsito es prioritario para la IM. ¿Aquí también tendrá que coordinar con las distintas dependencias departamentales?
En este tema la IM está organizando un gran paquete de medidas que se están trabajando en relación a la mejora del tránsito en la ciudad. El Centro de Gestión de Movilidad es un instrumento formidable. Se está analizando en este momento la información que está empezando a dar y las transformaciones que pueden implementarse en base a estos datos. Ya en la rambla de Montevideo mejoró sustancialmente la velocidad del tránsito y la disminución de los accidentes, y la baja de las infracciones por exceso de velocidad. Cuando se empiecen a aplicar multas van a ser mucho menos de las que se aplicarían si no se introdujera este sistema. El objetivo de utilizar los sensores en los semáforos no es recaudatorio. Estamos demorando para que la gente vea lo que pasaría si se empezara a aplicar las multas. Por el solo hecho de informar que está esta fiscalización electrónica, ya se redujo en un 30% los autos en infracción.
El objetivo es mejorar el tránsito y no poner multas.
¿La demora no es también por un tema legal de garantizar la notificación de la multa al propietario del vehículo?
Lo que se pretende es que la persona tenga la garantía de hacer los descargos correspondientes una vez que fue notificado de la multa. Se está trabajando para montar todo un sistema, utilizando todas las vías informáticas posibles (a través de celular, web) para aquellos ciudadanos que quieran recibir información de la intendencia, de todo tipo, como cuándo se inaugure una obra en el teatro Solís o cuando se vence el plazo para pagar una determinada cuenta. En ese caso la IM podrá avisarle para que esté enterado, previo registro web, explicitando que quiere recibir los datos de la intendencia. Esta es otra forma de hacer las cosas con la gente. Lo que se pretende es un cambio cultural en la gente. Aplicar la menor cantidad de multas a la gente sino incentivar a que se hagan las cosas correctamente. El tránsito es un gran paquete y a través del Centro de Gestión de Movilidad se abre una gran cantidad de oportunidades.
¿Otro de los temas pendientes de resolución es el de los estacionamientos en Montevideo?
Ya se hizo el lanzamiento de un paquete de estacionamientos subterráneos. Hay que ayudar a liberar los espacios en la calzada y en la vía pública para que el automóvil tenga que pagar por el espacio. Con eso se libera el uso de la vía pública para la circulación y no para el estacionamiento de automóviles. También hay un enorme paquete en relación al transporte público. La prioridad es modernizar el transporte.
“Pago de servicio de ómnibus y taxis por débito a cuenta de caja de ahorro”
El jueves se votó en la Junta Departamental el proyecto para facilitar el uso de la tarjeta del Sistema de Transporte Montevideo (STM).
La extensión del uso de esta tarjeta en el sistema de transporte no tiene la finalidad de apuntar a sacar los guardas de los ómnibus. Eso si se da, se dará y será otra discusión y en otro contexto. El objetivo de masificar la tarjeta es la mejora que implica y los nuevos servicios que se le puedan brindar al usuario. Primero, se gana en rapidez por no tener que pagar con dinero. Segundo, está el tema de la seguridad porque disminuirá el efectivo arriba de los ómnibus. La tarjeta STM permite otros incentivos, como poder cobrar diferente tarifa a quien pague en efectivo. Quien use habitualmente el transporte es más lógico bonificarle el precio a quien no lo es tanto. Se puede trabajar en una tarjeta libre de pase, en acuerdo con las empresas y sus empleados.
Se está trabajando para tener al menos 3000 puestos de carga de la tarjeta en todo Montevideo. Muy próximamente se implementará el pago de boleto a través de tarjeta de crédito y de débito. La intención es que el usuario no tenga si quiera que ir a cargar la tarjeta sino que directamente se debite del sueldo o la pasividad a través del sistema de inclusión financiera. Que la tarjeta STM esté asociada a la caja de ahorro con la que se cobra el sueldo y cada vez que se pague un boleto sea debitado de la caja de ahorro. Venimos trabajando para que estos cambios estén operativos en dos meses.
¿También con esta tarjeta se podrá pagar los viajes en taxi?
Sí, se podrá acceder con tarjeta, cargándola o debitándola de la cuenta de caja de ahorro. Por otra parte estamos trabajando con el reanálisis de algunas líneas de transporte, principalmente en las avenidas 18 de Julio, 8 de Octubre y Avenida Italia. Otro tema es el cambio de combustible y la electrificación del transporte público. Actualmente hay una unidad funcionando muy bien y el plan es avanzar rápidamente.
Limpieza: “No alcanza con que la I.M. haga todo bien”
¿Otro punto medular es la limpieza, cómo se viene coordinando en este tema de alta sensibilidad en lo montevideanos?
Este tema tiene muchísimas puntas, que comienza desde el hogar, en la clasificación en origen para generar la menor cantidad de residuos posibles. Tiene que haber una adecuada recolección y disposición final de los residuos. Se van a cambiar varios miles de contenedores y se hará un trabajo especial entorno al contenedor. Desde la Intendencia tenemos que hacer todo bien, pero con que hagamos todo bien no es suficiente. Hay un tema cultural, de los vecinos y social que tiene que ver con el hurgador, que rompe las bolsas y se tira en la calle. Eso es un problema porque se genera basura que es absolutamente incontrolable.
¿Cuál es el quinto tema que se considera prioritario para la IM?
Tiene que ver con Montevideo, una ciudad inteligente y ambientalmente amigable. Una ciudad dinámica e innovadora. Apostar a que los montevideanos vivimos una ciudad que busca avanzar y apropiarse de las mejores tecnologías, fundamentalmente al servicio de la gente. La tecnología va a aplicarse en la luminaria pública, para graduar los niveles de potencia según la necesidad, así como para determinar los lugares libres de estacionamiento. También pueden colocarse en los contenedores para determinar el volumen de residuos.
¿El sexto eje que usted está coordinando está relacionado con el área social?
En este caso, la Intendencia tiene que trabajar con el Gobierno Nacional. El gran desafío es trabajar por la integración y la inclusión social. En eso la IM tiene herramientas fenomenales para poder trabajar en ese sentido. La ventaja que tiene el gobierno departamental es la presencia en el territorio.
