Informe político sobre ANCAP

1)     Antecedentes.-

Después de su derrota electoral, el Partido Nacional no ha logrado hacer el duelo de la derrota, y continúa en campaña electoral, ahora con el declarado objetivo de triunfar en 2019.  Para ello intenta instalar en la sociedad, en base a los medios masivos de difusión,  un relato en base a una serie de premisas. Ellas son su visión contraria a un Estado fuerte, dinámico, a empresas y bancos públicos vigorosos y jugando un rol importante en el crecimiento y en el desarrollo nacional. Todo esto tiene sustento ideológico y coherencia histórica. Para poner dos ejemplos: cuando desde el gobierno y el Consejo Nacional de Administración en 1929, ya fallecido JBO, se intenta reiniciar una política de reformas. Estas medidas significaban un aumento en la intervención del Estado en la economía y eran defendidas fundamentalmente por el batllismo y el nacionalismo independiente, por otro lado los sectores más conservadores del país bregaban por una solución de carácter liberalizador de la economía que frenara definitivamente el intento de llegar a un “Estado de Bienestar”, y sus portavoces eran el Herrerismo y el Riverismo.

En 1931 se firmó un acuerdo parlamentario entre el batllismo y el nacionalismo independiente para aprobar una serie de leyes, entre ellas la creación de ANCAP. Este acuerdo fue   condenado por el Herrerismo y el Riverismo por “promover una política estatista”. Los batllistas, en cambio vieron este acuerdo como el homenaje más grande que podía tributarse a la memoria de JBO, ya que estaría concretando una visión de Batlle ya trasmitida a principios del siglo XX, desde Europa, de que “la tendencia moderna es hacer por cuenta del Estado todos los grandes servicios públicos”.

La segunda etapa, es cuando los sectores conservadores,  entre ellos el herrero –lacallismo, que  intentan privatizar las empresas públicas en distintos momentos, que llegan hasta el plebiscito del 2003 en que el pueblo uruguayo frena un nuevo intento privatizador, mostrando ese sector una coherencia ideológica consistente con sus intereses en más de 100 años.

2)    Situación actual.-

La derecha, como vimos, ha demonizado sistemáticamente la presencia del Estado en la economía y en el proceso de desarrollo del país. En la actualidad, todos estos actores elaboraron un relato en el cual, partiendo de un déficit  fiscal de 3,3%, ubicando como principales responsables a las Empresas Públicas, y en particular a ANCAP, colocando como objetivo de su campaña electoral ya en marcha a algunos de los potenciales candidatos del FA para 2019.

Este relato, instalado y desarrollado por los medios creó el clima de duda sobre ANCAP y las EEPP. Cabe recordar que durante la gestión de Pepe Mujica, en ANCAP, cuatro directores de la oposición particparon en todo momento de la gestión: Carlos Camy (PN), Elena Baldoira (PN), Juan Amaro (PC), y Juan Máspoli (PC).

En ningún momento cuestionaron el plan estratégico de ANCAP, las inversiones realizadas, la gestión, ni tampoco señalaron irregularidades, ilícitos, y ni siquiera aspectos menores. Esto no quiere decir que no hayan existido matices de diferencia en algunos temas, el acuerdo energético con Venezuela, que no hayan apoyado aumentos del precio de los combustibles, etc.

3)     La Comisión Investigadora.-

La Comisión investigadora, ha quedado demostrado que no es el objetivo central para la derecha. Que se discuta, que se analice, que se clarifique, que se difunda la información no parece interesarles. Su plan es seguir atacando, y sembrando sospecha a través de los medios. Por otro lado, ya el propio director de la oposición, señaló que no han existido irregularidades y a su vez, las respuestas del directorio de ANCAP en la comisión, han sido contundentes. Con ellos, con el herrero-lacallismo, esta discusión es de oídos sordos.

4)     Que hicieron las Empresas Públicas y en particular ANCAP y ALUR en los últimos 10 años.-

El Uruguay, en los primeros años de los 2000 era tristemente conocido por los apagones, la inseguridad energética, las importaciones constantes de energía de Argentina, la falta de infraestructura energética, en telecomunicaciones, en agua y saneamiento. Nadie viene a invertir a un país si en el mismo no hay seguridades, certezas, estímulo a las inversiones; pero también es necesario que existan infraestructuras como por ejemplo desde el punto de vista energético.

En esos años, década de los 90, existió un fuerte proceso de desinversión en la infraestructura energética del país. La única alternativa era que lloviera para que generaran las represas en el Río Uruguay  y Río Negro. No se realizaron inversiones para mejorar la capacidad energética del país. La última inversión fue la Represa de Palmar en 1982.

 

El periodo Vázquez – Mujica define y ejecuta una política energética que coloca a las empresas públicas, ANCAP y UTE, como tractores de ese proceso de cambio que entre 2005 y 2014 realizó una inversion total en el sector energético de aproximadamente U$S 7.100 millones de dólares en el que las empresas públicas invirtieron U$S 2400 millones y U$$ 4700 millones el sector privado o en asociaciones público –  privada. Se logró la siguiente infraestructura energética: la planta desulfurizadora en la refinería de La Teja, que es la principal inversión ambiental del país en décadas, para mejorar la calidad de los combustibles de origen fósil, naftas y gasoil; la instalación de 4 plantas industriales de biocombustibles; parques eólicos de UTE y privados. El plan es llegar entre UTE y privados en  2016 a 1300 MW; en energía solar fotovoltaica, actualmente 50 MW y el objetivo es 200 MW; en energía a partir de biomasa, en la actualidad hay una capacidad instalada de 400 MW. UPM, Montes del Plata, Fenirol, Alur. Por otro lado la planta regasificadora, cuyo proyecto está actualmente detenido, abastecerá de gas a industrias, vehículos y miles de hogares del país; y junto a la planta de ciclo combinado de UTE, le darán al país 450 MW firmes de generación eléctrica.

En el caso de Alur, en el 2014 se cerró el cuarto año consecutivo de gestión de la empresa con resultados económicos contables positivos.

En 2006; ALUR inicia sus actividades. En la actualidad cuenta con 4 plantas industriales en actividad en diferentes regiones del país. Se procesa aceites vegetales, aceites reciclados, grasa animal, vinos degradados, cereales, oleaginosos, caña de azúcar, biomasa forestal y produce etanol, biodiesel, alimento animal, azúcar, glicerina, energía eléctrica, biofertilizantes, etc.

En lo agrícola, en el 2014 existieron unas 140.000 hectáreas de cultivo distribuidas en casi todo el país, vinculadas a las demandas de industrialización de ALUR. Se trata de productores privados que son proveedores de sorgo, canola, soja, caña de azúcar, sorgo azucarado, girasol, maíz, etc.. Para el año 2015 se estima en 200.000 hectáreas las que estarán en producción para sus plantas industriales. Todo esto realizado por el sector privado.

Es decir, que es una gran oportunidad de negocio para un sector importante de la economía nacional, como es el sector agropecuario. Es un complemento a los mercados que hoy existen, fundamentalmente el exportador. A su vez, se genera una demanda en actividades vinculadas a los servicios agrícolas, logísticos, financieros, entre otros. De esta manera se  consolida una articulación público – privada.

ALUR realiza las inversiones industriales, a partir de las políticas y las definiciones tomadas por el Poder Ejecutivo y ANCAP, y el sector privado participa en el resto de las actividades de la cadena agroindustrial. Entre el 70 y 80 % de los productos fabricados por ALUR tiene participación del sector privado.

Estas cadenas agroindustriales generadas por ALUR involucran a 4000 personas en diferentes regiones del país, trabajadores rurales e industriales, pequeños y medianos productores agropecuarios, prestadores de servicios, etc. ALUR directamente en todas sus plantas industriales genera actividad para 700 personas.

Otros de los beneficios que se destacan son el ahorro en importación de petróleo y alimento animal. En la actualidad se sustituye un 7 % de gasoil a partir de la incorporación de biodiesel producido por ALUR  y de un 10 % de etanol en las naftas, también generado por ALUR.

A  su vez la producción de alimento animal está permitiendo que progresivamente los productores de ganado de carne y leche, de cerdos y de aves, sustituyan importaciones de alimento animal desde Argentina y Paraguay, por la producción nacional generada por ALUR. A partir del 2016 se sustituyen totalmente las importaciones, generándose además un excedente para exportación.

Esta sustitución de importaciones de petróleo y alimento animal, permite un ahorro en divisas para el país por año, de aproximadamente U$S 150.000.000.

Gas y petróleo. Por último, exploración petrolera, se viene desarrollando un importante trabajo de exploración tanto en mar, como en tierra, entre ANCAP y alguna de las principales empresas petroleras del mundo. El 2016 será sin lugar a dudas un punto de inflexión para el país.

5)     Situación económica y financiera de ANCAP.-

ANCAP realizó un plan de inversiones, que ha permitido transformar la empresa. En sus áreas tradicionales, como la refinería y las plantas de portland, actualizaciones tecnológicas y mejoras sustanciales. Por otro lado, nuevas áreas: biocombustibles, energía eléctrica a partir de biomasa, el grupo ANCAP paso a ser el principal productor de alimento animal del país, plantas de cal, etc. Es decir estamos frente a una nueva ANCAP

Este proceso, está cumpliendo distintas etapas. Algunas inversiones están concluidas y ya se comienza a tener retornos, otras inversiones aún no están concluidas, como por ejemplo una planta de cal y algunas obras del portland.

El activo de la empresa, en el cual se contabilizan entre otras, las inversiones, ha crecido como nunca en su historia y ese es un cambio estructural, positivo para la empresa. A su vez, esto implicó obviamente aumentar los pasivos (deudas). Estas tecnologías, estas plantas industriales se compran en el exterior, en dólares. Por eso la empresa se endeuda en esas monedas. Esas deudas se están gestionando por ANCAP, para reestructurarlas. Cancelar algunas, como ocurrió recientemente con el acuerdo ANCAP/PDVSA. Se realizó una quita del 38 % a la deuda que se tenía de U$S 430 millones de dólares, y se pasó a unidades indexadas, el saldo. Ahora se está reprogramando pasivo de corto plazo en dólares, a pasivo de largo, en tasas fijas. También se está logrando pesificar pasivo y salir de la exposición al dólar. Estas son alguna medidas.

En el resultado del balance 2014, la mitad, 160 millones de dólares, no significó que ANCAP, los uruguayos perdimos 160 millones en ese año, sino que es una expresión contable de la diferencia de cambio, al tener la deuda en dólares.  Otra parte del resultado negativo es fundamentalmente operativo y tiene que ver con lo que mencionábamos de las distintas etapas que están las inversiones y que algunas aún no comenzaron a dar los retornos.

Por último, el gobierno en una medida que es lógica y pertinente, desde 2011 a 2014, tomó en el control de las tarifas públicas una de las bases fundamentales para el manejo de la inflación. Es a través de las tarifas públicas, no es con el sector privado en general que se controla la inflación a través de tarifas.

En el caso de ANCAP, en ese período, no se le permitió a ANCAP reconocer en sus costos alrededor de U$S 800 millones de dólares. Su reconocimiento no hubiera significado aumento de los combustibles, ya que se hubieran podido reconocer esos costos y se reducían en algún punto los impuestos que poseen el gasoil (IVA) y las naftas (IMESI). De esa manera se logra un equilibrio entre lo fiscal y el funcionamiento y la viabilidad de la empresa, sin impactar negativamente en los ciudadanos.

En resumen, en la cuenta país, fue una buena decisión, a pesar de impactar negativamente en el resultado de la empresa. ANCAP en esos años, tuvo que tomar préstamos para compensar esos déficits generados por el MEF.

Pero si consideramos que en el relato de este tema, muchas veces, no se incluía y creemos que no hace bien no expresar con claridad este tema.

La reestructuración del pasivo, teniendo en cuenta estas decisiones tomadas por el gobierno central entre 2011 y 2014, es uno de los aspectos centrales. Tal vez, el MEF debería condonar los casi U$S 650: (millones) que ANCAP le debe, por las cancelaciones realizadas entre ANCAP y PDVSA, en las cuales intervino el MEF, y de esa manera compensa por lo menos en parte los U$S 800: (millones) que no le permitió reconocer en esos 4 años.

Lo importante, es que ya para este año 2015 se empiezan a dar los retornos positivos de esas inversiones y el resultado de ANCAP mejorará sensiblemente. El resultado operativo de ANCAP va a dar positivo, aunque la diferencia de cambio por el pasivo en dólares, todavía va a seguir incidiendo en el resultado total de la empresa.

Otro aspecto central, es la mejora de gestión en ciertas áreas, como por ejemplo Portland.

6)     Cómo se posiciona el Uruguay hacia el futuro con estas inversiones.-

Para nosotros, las empresas públicas, son importantes, han tenido a lo largo de la historia de la evolución económica de los países, roles destacados, no solo como administradoras y ejecutoras de servicios de carácter estratégico sino que también como aseguradoras de mejores y más equitativas distribuciones de valor, y como tractores y actores de mejores y más eficientes encadenamientos productivos hacia la interna y externa de los países, entre otros impactos. Eso es lo que está ocurriendo hoy en el Uruguay a partir de estos avances logrados a partir del rol de Estado y las empresas públicas

Históricamente las empresas públicas han sido protagonistas del desarrollo y crecimiento de los países, volviendo en el 2008 a tener nuevamente un rol por demás protagónico en países desarrollados y emergentes a la hora de monitorear las intervenciones frente a la crisis padecida. Debemos mirar solo a Estados Unidos y China como ejemplos

Los distintos países independientemente del modelo de desarrollo que emplean muestran que en sectores estratégicos, tanto productivos como de carácter público tradicional le otorgan a las empresas de carácter público un rol de privilegio.

Hoy por hoy las empresas que encabezan las listas de los países en muchos de los sectores principales de la economía son públicas y de hecho su importancia relativa en estas listas ha aumentado considerablemente, desde que China entra con paso firme en las acciones económcias y no solo lideran por su tamaño esa lista en sectores estratégicos sino que son las principales empresas que realizan las adquisiciones en los países desarrollados y emergentes.

Por eso nosotros consideramos que lo realizado no solo tiene que ver con la necesidad que tenía el país, inseguridad energética, telecomunicaciones, saneamiento, sino, por el hecho de prepararnos para el futuro. Lo realizado es muy importante para los distintos sectores del Uruguay.

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